Mostrando las entradas con la etiqueta personal. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta personal. Mostrar todas las entradas

jueves, 19 de diciembre de 2019

2019: El Recuento De Los Daños -- I

La segunda mitad de este año no ha sido muy buena que digamos.

Como comenté en un post anterior, el mes de Julio me lancé a mi natal San Luis Potosí, para visitar a mi familia. Mi abue (la mamá de mi mamá) estaba muy mal de salud, con muy malos prospectos. Con la ventaja de poder trabajar remotamente pude salvar mis días de vacaciones al máximo.
Estuve trabajando lo más que pude con horario de UK, así que fue una joda terrible. 6am de México a 1pm, para poder estar con los compañeros de trabajo. Ufff, pero bueno.

El objetivo principal, visitar a mi abue, fue cumplido, pero no fue bueno. Mi mamá me aconsejó no ir, que me quedara con mis recuerdos. Pero, aún así fui. Sí, es muy triste ver el estado en el que está, pero yo no quería qie algo pasara y no haber ido.
Es triste ver que la persona que yo recuerdo se fue. Rolliza, con voz alta, con cuidado a su apariencia. Nunca fue glamorosa, pero era el tipo de mujer que no saldría a la tienda de la esquina sin siquiera peinarse y ponerse lápiz labial. Ahora, las enfermedades, la sordera, la demencia senil, la han reducido a una sombra. Me habló y "conversó" conmigo, pero no sé si me reconoció o no. Yo quiero pensar que sí, pero no lo sé.

Visitar a mis padres también fue un poco estresante por la situación familiar. Mi hermana vive con ellos y aunado a mi horario de trabajo y el montón de trámites que tuve que hacer, fue un poco estresante. Me aterra un poco ver como mis padres van envejeciendo y como les es duro lidiar con cosas cotidianas. De repente me da un sentimiento de culpa el no estar allí para echarles la mano.

También vi a varios de mis amigos, tanto en SLP como en la Ciudad de México. Las noticias que me dieron van desde malas a regulares, así que mejor dejar esos temas por la paz.

En fin, ese fue el evento más importante de Julio. El resto del año, para otro post.



viernes, 16 de agosto de 2019

miércoles, 17 de abril de 2019

Good News! Finally!

Como lo prometí en el post previo les tengo buenas noticias....


¡Ya soy ciudadano británico! Yeeeeeeeei!!!

Por fin, este proceso que Jonathan y yo empezamos en 2012 ha terminado. Más de 7 años con esto, estrés, estrés y dinero, finalmente alcazamos la meta.

El dos de Abril por fin hice mi ceremonia y recibí mi certificado de naturalización. Ya solamente estoy esperando por mi pasaporte.

No permiten tomar fotos de la ceremonia, pero ya les contaré pronto (estoy escribiendo esto desde el trabajo).

Pero bueno, el punto de este post es:


Finally, Britizen!



martes, 12 de febrero de 2019

Olla De Presión

Ayer fue un día estresante en el trabajo.
Ya he dicho que no estoy muy contento en mi trabajo. Esto, combinado con la carga laboral, los problemas con compañeros de trabajo y ciertos asuntos personales, ayer alcanzó un punto de quiebra.

Estuve a punto de tener un ataque de pánico. Es la primera vez en mi vida que me he sentido así.

En otros trabajos he sentido el peso y el estrés a niveles similares, pero ayer fue la primera vez que sentí que estaba hiperventilando. Fue un poco como esas escenas en las películas cuando la imagen y sonido se distorsionan.
Sentí que iba a ponerme a gritar o a llorar.

Me levanté muy callado y fui a las escaleras. No miré mi celular, no hice nada. Me recargué en la ventana y respiré hondo por un par de minutos.

Esto pasó como a las 3:30pm. Ya no hice mucho después del incidente. Estuve viendo mi pantalla, y me hice guaje, pretendiendo que trabajaba, hasta que dió la hora de salir.

Not a nice day, I tell you.

miércoles, 16 de agosto de 2017

jueves, 6 de julio de 2017

Situaciones Oculares

Como ya se relató aquí, hace un par de meses tuve mi cirugía en el ojo derecho.

Por unas semanas estuve sin nada que cubriera el implante ocular, pero a principios de Junio tuve mi cita en el departamento de prótesis oculares.
La señora que es mi técnica de prótesis es muy simpática (ya la había conocido hace un año) y en un par de horas me hizo una cubierta temporal para el implante y la he estado usando desde ese día.

La cubierta es temporal por que el color no es exactamente el mismo que el de mi ojo sano y por que en unos meses la hinchazón en los tejidos del ojo va a reducirse, así que tendrán que hacerme uno de menor tamaño.

Por un lado estoy super contento: la apariencia ha mejorado inmensamente. Es increíble la imagen que ahora veo en el espejo.

Por el otro lado.... me da cierta cosa sacarlo y volverlo meter. Se supone que debo limpiarlo cada pocos días, pero hasta ahora lo he hecho solamente un par de veces.
El mero hecho de poner mis dedos "dentro" de mi ojo me da una sensación muy desagrable. No es doloroso (no hay nada allí, no me puede doler), pero siento que me va a doler y eso hace que me estrese y posponga la limpieza lo más posible.
Intelectualmente sé que no me puede doler. Pero no puedo evitar ese sentimiento de que va a ser doloroso.

En fin... seguiremos informando...

jueves, 18 de mayo de 2017

Cirugía

Hace un par de años comencé a tener problemas con mi ojo derecho. Aunque había estado ciego en ese ojo por años y estaba afectado de glaucoma, no me había afectado más. Así que fue una sorpresa cuando tuve bastante dolor en ese ojo por varios días.

Decidí ir al hospital Moorfields para una revisión en la sala de emergencias. Soy paciente de Moorfields debido al glaucoma, así que tenían mis records a la mano. De urgencia me dieron analgésicos y gotas para reducir la presión en el ojo.

Desde ese día mi ojo comenzó a sobresalir más y más de su órbita, resultando en un poco de dolor y un aspecto bastante feo.

La prognosis no era nada buena: uno de los doctores me dijo que eventualmente iban a tener que extirparlo. Podía durar así muchos años, pero si el ojo me daba problemas, tendría que hacerse de emergencia. Me ofrecieron la opción de continuar con los tratamientos que tenía o pensar en remover el ojo. Yo la verdad no tenía muchas ganas de hacerlo, así que decidí esperar un tiempo.

Sin embargo, desde hace unos meses el aspecto que tenía mi ojo era horrendo y me estaba dando un dolor constante, no intenso, pero muy frecuente. Así que a principios de este año, me decidí que la operación era la única solución. Después de un tiempo, se fijó la fecha para el diez de Mayo.

De la operación no hay más que decir: llegamos muy temprano al hospital, y me preguntaron si quería ser el primero en entrar a las cirugías. Accedí sin pensarlo y en unos minutos estaba en el teatro de operaciones. Me dieron anestesia general y no supe nada más. Cuando desperté, Jonathan estaba a mi lado y yo tenía un vendaje que me cubría toda el lado derecho de la cara.

Ya ayer me quitaron el vendaje: es un poco extraño ver mi ojo “vacío” (en realidad tengo un plástico transparente para protegerme de las infecciones) y no sentir ese dolorcito de fondo al que ya me había acostumbrado. El aspecto ha mejorado mucho, ¡imagínense como estaba que el hecho de no tener nada allí es mejor!

En fin… cuestión de acostumbrarse.


domingo, 12 de febrero de 2017

Sans Timón

Como ya se sabe, la razón primaria de mis continuas ausencias de este blog es y ha sido el trabajo. Desde el día que hicimos aquella migración de base de datos, he tenido problema tras problema

Esto ha llevado a darme una buena dosis de depresión. Bueno, no depresión, pero… tengo un sentimiento de ser inadecuado para el trabajo.
El compañero que tiene más tiempo en esta empresa dice que no, que he ayudado mucho, pero creo que es porque somos amigos y como que me ve como su protegido.

Por ejemplo, él estuvo de vacaciones 3 semanas en julio/agosto. No tienen idea de como sufrí. Entre las peticiones cotidianas y los problemas que surgieron apenas me di abasto. Como siempre me pasa en tiempos de estrés me brotó un fuego horrendo en los labios y padecí de insomnio, despertándome a mitad de la noche pensando en problemas en el código.

Y lo peor, incluso ahora, con mi compañero ya de vuelta siento que nunca estoy al día. Siempre tengo pendientes, problemas y asuntos. Resulta que cuando decido arreglar algo, ZAP! Aparece un problema que hay que arreglar urgentemente y que no puede esperar.
Al mismo tiempo, esto genera un pequeño círculo vicioso: surge un problema que hay que arreglar en chinga, lo arreglamos a la rápida y a la larga, esto causa otros dos problemas. Y es el cuento de nunca acabar.

Casi todo Septiembre y Octubre me los pasé en batalla con un par de mis programas. Simplemente dejaron de funcionar como es debido. Y esto no hubiera sido un problema si es que no fueran los programas encargados de la cobranza…. Ya se imaginarán como me fue.
A veces la cobranza se reducía a niveles super bajos, para compensarse unos días después con un montón de cobros extra para compensar.

Obvio que mi jefe estaba super encabronado con estos resultados. Pasé noches de insomnio, días estresados tratando de encontrar alguna salida.

De repente, no sé bien como, se me ocurrió la solución: había que re-hacer los programas, pero usando un enfoque diferente. Lo propuse a mi jefe y él, después de consultar con mi compañero (hay que aclarar que el jefe tiene cero conocimiento técnico).
Después de un inicio un poco fallido, con ciertas correcciones los programas han continuado hasta hoy con prácticamente cero problemas. La cuestión es, ¿por qué no se me ocurrió hacerlos así desde el principio?

Otro ejemplo: esta semana estuve haciendo pruebas con unos clientes en Australia. Siempre que hay que hacer tests in Australia es una lata: la diferencia de horas con Inglaterra hace las cosas muy dificiles.
Bueno, pues toda la semana estuve con malos resultados. Los australianos me decían “no, estás mandando algo incorrecto”. Hasta el jueves en la noche encontré la solución. Una vez corregido eso, el problema estaba de mi lado, ya que no funcionaba de forma correcta en mi lado.
Hasta hace un par de horas (sí, en Domingo en la mañana) vi el problema: estaba buscando en la tabla equivocada en la base datos.

Le he comentado esto a Jonathan y me dice que él se siente así a veces en su trabajo y que no debo preocuparme.

Contrario a mi indecisión usual, he decidido hacer algo al respecto y obtener mi primera certificación en Java este año (uno de mis propósitos de 2017).
El primer paso ya lo dí: ya ordené mi guía de estudio y se supone que llega mañana.
Ya les diré como me va.

domingo, 8 de enero de 2017

Entrando al 2017

Hey, it's 2017! Where is my jetpack?

Primero que nada:   Muy Feliz 2017 a todos mis lectores!

En fin... otro año que se fue, otro año que comienza. A veces pienso que es obvio que se me considere un amargado si yo mismo veo el principio de año con poco optimismo y muy poca alegría. Pero bueno, ya ven que así soy yo.

AlexRebooted comienza el año con una lista de propósitos para el 2017:

  • En el trabajo, conseguir mi primera certificación de programador Java. La he estado posponiendo por años y años pero ya se llegó la hora.
  • Y otra para el trabajo, una vez cumplida la anterior, empezar a buscar un nuevo trabajo por que este ya me tiene hasta la M.
  • La clásica que casi todo el mundo pone en sus listas, bajar de peso (lleva como 15 años en mi lista de propósitos).
  • Reducir la ingesta de cafeína (whaaaaaaaaaat?!) y de alcohol (whaaaaaaaaaaaaaaat?!). No sé cual de las 2 va a ser más dura de cumplir.
  • Volver a estudiar japonés. Tratar de hacer al menos 2 horas de estudio a la semana.
  • Aprender a dibujar! Otra que lleva años en mi lista de propósitos.
  • Escribir en el blog, al menos una vez cada semana (lo cumpliré?).
  • Aprender blender, aunque sea a hacer mis pininos en esto del rendering.
  • Donar un poco de dinero a ciertas instituciones,páginas de internet o creadores de software: wikipedia, Firefox, Irfanview (Hasta ahora la única página a la que he dado dinero es un semiconocido estudio porno ;-P  ).

Y otras que veremos si se consideran durante el año: aprender francés, ir a nadar aunque sea 1 vez al mes, salir a ver más de Londres, hacer más amigos (o ser menos arisco).

Y, eso es todo por hoy! Veamos como nos trata este año y cuantos de estos propósitos no se cumplen.

domingo, 20 de noviembre de 2016

Esto También Sucedió En Un Tren

Hace tiempo, semanas antes de lo que conté en el post pasado, digamos en Junio, regresaba yo del trabajo hacia mi casa. Recuerdo que esta ocasión iba no tan tarde, pero apenas conseguí un asiento. Poco después de que me senté el tren se llenó por completo.

Mirando sobre mi libro noté que en los asientos del otro lado del vagón, junto al pasillo había un alguien vistiendo shorts de football. Excelentes piernas!

Sin embargo la cara del tipo estaba oscurecida por la mochila de alguien más.


Tuve que esperar un par de estaciones hasta que algunos pasajeros descendieron en West Ham. Terrible decepción: era un hombre bastante feo. Era un muchacho de raza hindú pero muy poco agraciado, terrible acné y muy feo.

(Paréntesis necesario: sí, aprecio la ironía de que alguien como yo, que siempre se ha quejado que por mi defecto facial la gente me rechaza se ponga a categorizar a las personas en “poco agraciados”.)



El tipo también iba mirando a su alrededor, echando un ojo a todos los demás pasajeros. Nuestras miradas se cruzaron y así permanecimos por unos momentos. A partir de ese momento varias veces que levanté la vista, lo encontré mirándome.


Yo estaba jugando Sudoku en mi celular, pero dos o tres veces vi que él me miró e hizo gestos notorios apuntando al suyo, creo que me esperaba contactarlo en alguna aplicación. Lo que él no sabía es que no tengo ninguna app en así en mi celular.


Así avanzamos en nuestro trayecto. El tren comenzó a vaciarse un poco, no completamente, pero lo suficiente para que él se pasara a uno de los asientos de la banca frente a mi, en el mismo lado del tren que yo iba.


Aprovechando el espacio el joven procedió a hacer “manspreading” lo que me permitió una buena vista de sus bien formadas piernas. Y en caso de que no supiera de lo que se trataba el asunto, el tipo en varias ocasiones se apretó el paquete discretamente mientras me miraba, como para no dejarme ninguna duda.

Traté de responder de manera indiferente (no tenía interés alguno), concentrándome en mi sudoku o en mi libro, pero claro que la vista de esas piernas y esos apretones de paquete me distraía.


El pasajero que iba directamente frente a mi bajó del tren, dejando espacio libre. El tipo aprovechó la oportunidad y se situó frente a mi, junto a la ventana. A mi lado creo había un asiento vacío y luego otro pasajero, leyendo el periódico.


Ya habíamos avanzado dentro de Essex, cuando el tipo hizo su jugada: movió su pie para chocar con el mío y cuando levanté la vista colocó su mano en su entrepierna e hizo otro de sus apretones de paquete. Yo moví mi pie, alejándolo del suyo y volví la mirada hacia mi celular.


Un par de minutos después, el tipo repitió el truco, tratando de dejarme en claro el asunto. Yo lo miré, recogí mis pies para que no hubiera contacto alguno e hice un gesto negativo con la cabeza. NO.


No sé si al tipo le pareció incomprensible mi negativa, pero minutos después se repitió la escena: su pie chocando con el mío, miradas cruzadas, apretón de paquete por su parte, negativa obvia por la mía. Decidí buscar un asiento en otro lugar, esperando la siguiente estación para que más pasajeros se bajaran del tren.


No hubo necesidad. Tal vez mi tercera negativa por fin consiguió que el mensaje le entrara en la cabeza. El tipo se levantó y se dirigió a la puerta, pero me volteó a ver, dirigiéndome una mirada de odio terrible. Yo desvié la vista sin entender su problema, digo, no es a fuerza, o sí?


Cuando bajó del tren y las puertas se cerraron volteé a mirarlo una vez más. La última vez que lo vi, el me estaba dedicando su dedo del medio mientras el tren me llevaba lejos…


Lo que le pasa a uno por andar mirando piernas…

sábado, 17 de septiembre de 2016

Sucedió En Un Tren

Hace algunas semanas, digamos a finales de Julio, regresaba yo del trabajo un poco tarde. Por más que lo intento, nunca consigo salir exactamente a las cinco. Así que allí tienen que se me pasaron los dos trenes rápidos e iba hacia la casa en uno de los trenes que se detienen en todas las estaciones. Obvio que el trayecto se hace más largo el número pi. De hecho, este post fue mayormente escrito en varios de esos trenes.
Como tomo el tren en la terminal y en esa ocasión había que esperar a que el tren saliera, tuve la opción de elegir el asiento. Obvio escogí uno de los asientos que prefiero para el viaje a casa: junto a la ventana, mirando hacia el frente del tren, con la ventana a mi derecha y una mesa. Nada mal, eh?
Conforme el momento de partir se acercaba el tren se llenó. Frente a mi se sentó un hombre bastante gordo que inmediatamente fue detectado por mi gaydar. Supongo que fueron sus manerismos. Otros dos tipos se sentaron en la misma mesa, dejando no espacio disponible. Bueno, total, empezó el viaje y dos o tres veces lo caché mirándome.

Y empezaron a pasar las estaciones, una y otra y otra más. Treinta y tantos minutos en el viaje y ya estamos dentro del maravilloso condado de Essex, en su esplendor rural. Durante el viaje el gordo tuvo un par de ataques de tos bastante ruidosos. Poco a poco el vagón del tren se va vaciando cuando cada "commuter" llega a su destino. Creo que fue en Laidon que el último de los otros dos pasajeros en la mesa se bajó y solamente quedamos el gordo y yo. En el vagón solamente iban otros tres o cuatro viajeros.

El gordo tuvo otro ataque de tos, bastante ruidoso. Al terminar dijo "Oh, excuse me, I've been having this cough all day".  Aprovechó la excusa de la tos para e inmediatamente me empezó a hacer plática.

De esa forma me enteré que ese día había sido su último día en un trabajo, que había tomado demasiados tragos y una bottella completa de jarabe para la tos, admitió que andaba medio drogado por la combinación, y que al día siguiente se iba de vacaciones a Portugal.

Durante todo el viaje me llegó la idea de que el tipo me estaba tirando la onda. Sentí la vibra de que definitivamente quería algo. Por desgracia que soy monógamo y el tipo me resultaba completamente no atractivo. Traté de ser lo más cortés que se puede y fingí que no entendía las sutiles sugerencias ( y que conste que el tipo fue sutil, nada de imponer o tratar de ligar a fuerza). ¡Cuántas veces no me pasó que cuando yo le tiraba la onda a alguien, me bateaban bien feo! Así que desde aquellos días decidí ser muy amable en estas situaciones.

Al final, justo cuando iba a contarme más detalles sobre lo que les había dicho a sus ex-jefes cuando se fue (en resumen: f**k you!), solamente le dije... "Well, this is me. Hope you get better soon. And enjoy your holiday!" y bajé del tren.

Confieso que me dió cierta alegría que alguien me tirara la onda, realmente me levantó un poco el autoestima.
Pero, ¿por qué no pudo ser Channing Tatum?

viernes, 17 de junio de 2016

Votación

Efectivamente señores y señoras, damas y caballeros, Alex Rebooted no está muerto.
Y seguramente dirán ustedes: “Pero Alex, tú siendo una persona tan comprometida con tu blog y tus lectores, debiste de haber tenido una razón de peso para abandonarlos por tanto tiempo.

Y sí, efectivamente la tuve. Y para que hacer esto un poco más interactivo les ofrezco las siguientes opciones para su consideración:


  1. Alex se ganó el premio gordo de la lotería. Efectivamente, casi nunca compra boletos, pero el suertudo boleto que compró el otro día en la tienda de la esquina fue el afortunado. Y curiosamente, Alex usó ese dinero para comprar boletos en todas las grandes loterías del mundo. En un extraño balance kármico, todos esos boletos también fueron únicos ganadores. Alex, modesto como siempre, se ha retirado a un vida simple, en un yate gigantesco que navega por el Caribe, solamente atendido por dos musculosos gemelos suecos (ambos llamados Sven) que siempre están sin camisa.
  2. Alex por fin terminó la novela que ha soñado escribir por años. Sí, ese thriller, que involucra espionaje, eroticismo gay y dinosaurios genéticamente modificados,todo aderezado con fuertes dosis de ciencia-ficción y toques sobrenaturales. Ese mismo. Y resulta que fue aclamado por la crítica y adorado por el público. La quinta reimpresión de esta edición está apunto de agotarse y las traducciones, ni se diga: mandarín, checo, tagalo y muchos más. Ese triunfo, ha permitido que Alex se retire a una modesta vida artística, y ahora vive en una pequeña mansión en una isla griega privada, solamente atendido por dos musculosos gemelos daneses (ambos pelirrojos) que siempre están sin camisa.
  3. El jefe técnico de Alex convenció al dueño de la empresa de realizar una migración de una base de datos de un servidor a otro. El tipo prometió “vamos a acabar en una mañana antes de la hora del lunch y nadie va a notar la diferencia”. La razón, ahorrarse unos centavos. Alex ha pasado las siguientes 7 semanas lidiando con las consecuencias de dicha migración, lo que ha incluido terminar tarde, desvelarse, estrés, noches de insomnio pensando en código y un ambiente de mal ánimo generalizado en la oficina.

Escojan la crean que es más plausible y voten en los comentarios!

jueves, 5 de mayo de 2016

Ingenuas Confesiones De Una Ingenua Juventud: Otra Vez El Músico – 7 –

Hace muchos años, cuando yo era joven e ingenuo (como opuesto a viejo e ingenuo) al volver de un fiesta mi “ex” el Músico ofreció a reiniciar una relación sin ataduras conmigo. He de admitir que las siguientes semanas fueron, por decir algo, agitadas y placenteras:

El Innombrable, celoso y temeroso de que el Músico le quitara el territorio, me trató un poco mejor. Aún siguió nuestra “relación” en la que el wey sacaba provecho de mi (ahora lo veo todo tan claro) pero hubo varias formas de hacerme notar que podríamos ser algo más. Nada definitivo, no quería comprometerse. Pero eso sí, lo que no quería era que alguien más entrara y le quitara el negocio, así que el Innombrable mejoró su trato. La verdad, confieso que el Innombrable sólo quería que le invitara tragos, que le pagara entradas, etc. Durante estas semanas, se ofreció a invitarme él. Unas veces me dejó abandonado en la disco gay tan pronto como ligó con alguien y el Músico me encontró y me llevó a mi casa. Una de esas veces tuve que ir en asiento trasero, ya que el Señor X iba en el asiento del copiloto, refunfuñando todo el camino, para asegurarse que yo y el Músico no haríamos nada.

Hablando de eso, el Músico y yo volvimos a las andadas algunas veces (obvio no esa vez que el Señor X nos acompañó). Esta relación me sirvió principalmente para darle celos al Innombrable. Y la verdad, el Músico me gustaba y en esas ocasiones hubo más pasión que la primera vez que salimos. El Músico hacía las cosas con más enjundia y, a mis ojos, me pareció que había incrementado su conocimiento de las artes amatorias. Pero como siempre, como siempre, el hecho de el Músico no fuera mío y que yo medio sentía algo por él y medio no hizo que la situación se pudiera describir con el cliché que actualmente está de moda: “It's complicated”.
Que fuera más buena onda conmigo no cambió los problemas que nos habían plagado la vez anterior: nada en común, nuestros objetivos en la vida eran distintos, el Músico no se preocupaba por ingresos o trabajo, yo tenía un trabajo que me demandaba horarios correctos.

Y por último, pero no menos, Miguel y yo nos vimos algunas veces, con resultados entre buenos y mediocres. Como el Músico había avisado Miguel no era una buena persona, era un egoísta y solamente quería tener sexo. Y no era malo haciéndolo, debo decir. Lo que no me gustaba es que siempre había que estar escondiéndonos de su novio, por que siempre lo estaban celando.
En menos de dos semanas decidí cortar las cosas con él cuando me di cuenta de que nuestra relación era patética. No teníamos nada de que hablar, no había nada en común entre nosotros. Con el Músico de mínimo podía hablar de grupos y canciones y música, mientras que Miguel tenía gustos contra los que yo militaba activamente en aquellos días. Lo único que hacíamos era tener uno que otro rapidín cuando él se lograba escapar del novio, que lo celaba a sol y sombra.
Y a pesar estas patéticas migajas de relación, yo estaba empezando a pensar en algo más con él.  Como ya alguna vez lo dije, el tener sexo con alguien sin tener sentimientos por él, no es lo mío. Yo no puedo evitar sentir algo por alguien con quien tengo relaciones varias veces. Una vez que me canceló al último minuto por no poder escapar del novio, decidí botarlo al carajo. Tan pequeños eran los sentimientos que tenía por él que ni me deprimí ni me enojé. Juzguen uds.

Estas semanas fueron el único periodo de mi vida cuando he estado así, nunca más he tenido tanta suerte con los ligues.

Y, como lo prometido es deuda, este post tiene tema musical. Pansy Division es una banda que conocí a principios de este milenio y he sido fan semi-consistente desde entonces. La canción se apega bastante al post.



Aquí una versión en vivo:



PS. ¿Qué opinan de agregar videos a los posts? Este blog es minimalista, enfocado principalmente a texto, pero he pensado en agregar algo más visual de vez en cuando. As usual, let me know...

miércoles, 13 de abril de 2016

Ingenuas Confesiones De Una Ingenua Juventud: Otra Vez El Músico – 6 –

Recuerden que esta es una entrada programada.
Para las otras partes de esta confesión, click aqui.



Hace muchos años, cuando yo era joven e ingenuo (como opuesto a viejo e ingenuo) mi “ex” el Músico me llevó a una fiesta donde conocí a sus amigos hetero y a alguien de su círculo gay. Cuando el Músico nos dejó solos, comenzamos una pequeña sesión de coqueteo que sólo acabó cuando el Músico nos sorprendió.

¡Mira nada más cabrón! – exclamó la voz del Músico, apareciendo de repente – Si no se te puede dejar solo. – le dijo a Miguel. – Luego por que tu novio te cela tanto, cabrón. –

Y tú, – dirigiéndose a mi – mira nada más como andas. Vente, te llevo a tu casa. ¿Cuántas te tomaste wey? –
Músico – dijo Miguel – no seas malo, dame un ride a mi también, no traigo carro. –

Recuerdo que hubo una discusión sobre si el Músico llevaba a Miguel o no, al final se decidió a medio ayudarle. El Músico nos dejó por unos momentos mientras iba a buscar su vochito. Miguel aprovechó para pasarme su número de teléfono…

Miguel, te dejo en el Hospital Central (conocido lugar de la ciudad) si quieres. Si no, ni te subas, – sentenció el Músico desde el volante – no soy taxi. –
No manches, Músico. – dijo Miguel – Haz paro, llévame a mi casa. Ya es bien tarde. –
No seas sangrón Músico, – dije yo – dale un aventón. –
Tú cállate, – me respondió el Músico – que ni me tuvieras tan contento. ¿Qué hacías con este cabrón? –

[[Aclaro que todo los diálogos en este post no son mas que una extrapolación de mis recuerdos ebrios y de cosas que pasaron después, no se fíen de la exactitud]]

Ah cabrón, – dije yo – ¿me vas a reclamar o qué? ¿A ti que te va o te viene lo que estábamos haciendo? –
Mira wey, – me contestó el Músico – andas muy pedo para ponerte al tiro. A este cabrón, – apuntando a Miguel – no se le puede dejar solo con nadie. –
Pinche Músico – dijo Miguel desde el asiento trasero – no me quemes. –
¡Ya cállense los dos! – exclamó el Músico – ¡Tú, – dirigiéndose a Miguel – no digas nada o te me vas a chingar a tu madre! ¡Y tú, – señalándome – estás muy pinche borracho para saber en lo que te metes! –

Se hizo el silencio por unos minutos y por fin llegamos a la glorieta del Hospital Central. Miguel se bajó del carro y se despidió.

Pinche Músico – le dije en cuanto estuvimos solos – te pasas. No tenías que decir esas cosas. Ni mi Miguel ni yo no te hicimos nada. Eres un culero. –

El Músico detuvo el auto en la calle que corre al lado de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí y habló conmigo.

Alex, la neta no sabes en lo que te metes. Ese Miguel es un cabrón, a ese wey no le interesas. – me dijo – Le vale madres con quien meterse. Sólo quiere tirarte y ya. No te involucres con él. –
Mira Músico... – traté de decirle.
No, escúchame. Miguel es de lo peor. Siempre tiene problemas con su novio por eso. La neta tú andas muy urgido, el pinche Innombrable te trae mal. Pero este cabrón nomás quiere chingarte. No quiere nada contigo. –
¿Y si yo también nada más quiero coger? – le respondí.

El Músico no lo pensó ni un momento.

Pues aquí estoy yo. – me contestó.

jueves, 24 de marzo de 2016

Con Amigos Como Yo, ¿Quién Necesita Enemigos? – TV 2

Hace unos años, de visita en casa de mis padres, me encontré en la calle con una excompañera de escuela: TV. A regañadientes accedí a ir a tomar un par de cervezas con ella. A pesar de mi reticencia, resultó que ella estaba muy emocionada de verme e incluso me quería presentar a su nuevo amor.

TV se deshacía en elogios hacia el mentado pretendiente. Después de una hora de que habíamos llegado al bar y con un par de llamadas al interfecto TV anunció:

Ya viene para acá. –

Por las descripciones yo me imaginaba un heroico guerrero, mezcla en partes iguales de Sansón, Beowulf y Popocatépetl, líder de hombres y bestias, millonario pero sencillo, una mezcla de Robert Redford y Brad Pitt estilo mexicano, yo que sé.

El hombre que se acercó a nuestra mesa era un hombre chaparrito (de mi estatura), bastante moreno, de cuarenta y tantos años (más cerca de los 50), medio panzón (o panzón y medio), ataviado con el típico traje caro de la clase (alta) ejecutiva mexicana.

F (de Fulano, por que no recuerdo su nombre) le dio un beso muy cariñoso a TV y se presentó conmigo dándome un firme apretón de manos. Por su trato era obvio que aunque no era alguien completamente desagradable, estaba acostumbrado a tener trato preferencial y obtener lo que quería, cuando lo quería y justo como lo quería. La manera en la que le habló al mesero no dejó dudas. Con la plática salió que el señor era hijo de una familia adinerada, con varios negocios y compañías.

Frente a ese despliegue de fortunas, la verdad yo me sentía inadecuado. ¿Qué tenía yo para mostrar éxito en mi vida? Ni casa, ni carros, ni negocio propio, ni fortuna.

TV intentó otro sondeo sobre mi vida personal, más preguntas que evadir. Esta ha sido una de las pocas ocasiones en que tuve la buena intuición de no revelar nada sobre mi vida personal. Para desviar las preguntas, utilicé la estrategia más obvia: les pregunté sobre ellos.

Aparentemente se habían conocido en un evento de ex-alumnos del Tec de Monterrey y él había caído a los pies de TV. Como estábamos “en confianza” (siendo yo amigo de ella por tantos años) me contaron sus más oscuro secreto: el noviazgo había sido un poco problemático debido a un detallito: la esposa de él.

Hubo el recuento de que su ex-esposa era una arpía interesada y que “no le dio el divorcio” hasta que no quedó satisfecha con las condiciones económicas. Durante ese periodo sus encvuentros fueron clandestinos, ya que hubiera perjudicado las considiciones de divorcio. Tomó tiempo, pero el obstáculo fue superado gracias a la intervención de amigos y abogados y F quedó libre. Aún así esperaron un poco para hacer el noviazgo oficial.

TV estaba bastante emocionada de verme, y confieso que me hizo sentirme un poco mal el hecho de estar tan a disgusto. Aduciendo cansancio les dije que ya me iba.

No, cómo crees? – me dijo él. – Si apenas vamos empezando, de este lugar – y el tono no dejaba dudas a que el lugar estaba muy por debajo de sus expectaciones – nos vamos al "tal-por-cual" bar. – Póngase el nombre de cualquier antro/bar en boga en aquellos días en SLP.

¡Sí, vamos! – replicó ella. – Allí se está mucho mucho mejor y nos la vamos a pasar muy bien. –
No, no puedo – me negué categóricamente – la neta estoy muy cansado y no traigo dinero. – Pensé que esa excusa no me fallaría.

Quisiera decir que el prospecto de pagarme entrada y tragos en aquel lugar los hizo dudar o algo, pero no sería un justo retrato. No les hizo huella en el entusiasmo.

 – Ay, no te preocupes por eso – dijo ella. – Allí vamos seguido y no es tan caro –

Obviamente ese “no tan caro” era una cuestión de perspectiva.

No, no – les dije. – Miren nada más como ando vestido, y no me he bañado y además de a gratis. No, es demasiado. ¿Cómo ven si lo dejamos para otra ocasión? –

Ay, pero no seas así – dijo ella ordernando más cervezas al mesero – tómate otra. A ver, ¿cuándo vuelves a venir? Hay que planear para vernos. –

Mierda, pensé yo. No hubo escape.

martes, 1 de marzo de 2016

Ingenuas Confesiones De Una Ingenua Juventud: Otra Vez El Músico – 5 –

Para las otras partes de esta confesión, click aqui.



A diferencia de la vez anterior que el Músico me llevó a una fiesta, esta no fue un desastre.
O, por lo menos, no fue un desastre desde el primer momento.

Esta vez era una fiesta con amigos más íntimos del Músico. Menos actitud de niños ricos. El Músico me presentó a varios de sus amigos de cuando había estado en la Universidad y eran todos bastante agradables. Aún así no me sentí muy incluido porque la mayoría de la plática giró alrededor de fútbol y mujeres. El Músico sabía bastante del primero y fingía bastante bien interés en lo segundo. Yo era completamente ignorante de ambos.

El Músico me señaló a un tipo a evitar: era amigo del señor X. No intentamos escondernos ni nada, solamente evitarlo. Aunque en la casa en la que era la fiesta, era imposible no toparse con él. Se suponía que todos en la fiesta eran amigos o conocidos, pero era obvio que había grupos y grupos.

Aparte de eso el Músico hizo cierto esfuerzo en presentarme a uno de sus amigos, llamémosle Miguel.
–  Mira Alex, allí está Miguel. Vamos a saludarlo. –
– ¿Quién es Miguel? –
– Un amigo de la Universidad. Miguel sale con un amigo de Daniel – me dijo el Músico al oído, sólo entre nosotros – pero es muy buena onda. –

Parecía que no había escape del ex de Músico. Sin embargo el tal Miguel era bastante agradable, más simpático que todos los otros amigos del Músico (aunque de acuerdo con el Músico sus gustos musicales eran terriblemente poperos).
Mientras el Músico tocaba algunas rolas me quedé platicando con él. Eventualmente la conversación se dirigió al tema de las relaciones.

– ¿Así que andas con el Músico? –
– Eh. Uh. No. Solamente somos amigos. – dije yo – Creo que él anda con alguien mas. –
– ¿Ah sí? ¿Con quien? – me pregunto ávidamente.

Y aunque yo era ingenuo comprendí que tal vez la había hablado demasiado.

– No sé, no le he preguntado. – Traté en vano de corregir mi error...

Cuando el Músico regresó con nosotros, yo quise decirle que la había regado pero no hubo la oportunidad: el tal Miguel no nos dejó solos.

– Y hace cuánto que se conocen? – preguntó Miguel.
– No sé, unos meses – dijo el Músico –. ¿Tú te acuerdas Alex? –
– Desde mitad del año pasado – dije yo.

Contra lo que yo me esperaba el Músico no tuvo problemas en decir que él y yo habíamos salido algunas veces, pero que de allí no había pasado la cosa. El Músico recibió llamadas en su celular, pero no las contestó. Cuando dejó de sonar me mostró el número: El Señor X.

– No deja de darme lata, – me comentó en comentario local, obviamente excluyendo a Miguel – ya me está hartando. –

La fiesta continuó y continuó. Yo que no tomaba tanto en aquellos días, tomé bastante más de lo que quería. El Músico se iba a tocar algunas canciones y regresaba a donde Miguel y yo estábamos. Amigos de ambos llegaban a platicar con el Músico y con Miguel. Cervezas y cubas aparecían y eran consumidas.
De repente, casi a las 2 y media de la madrugada, me di cuenta de que no había visto al Músico en un largo rato, tal vez más de una hora.
Tal vez lo que me había distraído era la discreta mano de Miguel que dibujaba figuras en mi espalda.
O tal vez sería que yo estaba enfocado en corresponderle.

miércoles, 24 de febrero de 2016

Con Amigos Como Yo, ¿Quién Necesita Enemigos? – TV 1

Para otras memorias, click aqui.


Hace unos años (yo aún vivía en la Ciudad De México) estaba yo en uno de mis viajes de fin de semana a San Luis Potosí, mi ciudad natal. Mis padres normalmente se preparaban para mis visitas comprando algunas cervezas, pero en esa ocasión, se les había ido el avión o yo que sé y, exceptuando algunos espíritus fuertes, no había nada de alcohol en la casa.
Era una de esas ocasiones en las que has trabajado todo el día, te llevaste tus maletas al trabajo y apenas llegas al autobús, viajas 5 horas y media y llegas a tu casa. Mis padres me recibieron con el amor de siempre, pero yo necesitaba liberar un poco de tensión. Decidí ir a la tiendita de la esquina a conseguir un pack de cervezas. En mi trayecto hacia allá, una camioneta me echó las luces pero yo aduje que era un loco cualquiera. Conseguí mis chelas y de regreso, la camioneta (había dado la vuelta a la cuadra) se acercó a la banqueta y una voz de mujer me llamó por mi primer nombre...

– Hola! ¿Eres tú? –
– Sí, – dije yo – ¿quién es? –
– Soy TV – me respondió.

TV es una chica (debiera decir mujer, ¿verdad?) que fue mi compañera de escuela desde el kinder hasta la preparatoria. Imagínense, de los 5 a los 17 años! Nuestras familias vivían cerca y, aunque muchos años escolares no fuimos compañeros de grupo sólo de escuela, éramos conocidos y habíamos sido muy amigos en la secundaria y en la prepa.
Sin embargo, al llegar la época de la universidad, ella se fue a una prestigiosa universidad privada, mientras que "nosotros los pobres" fuimos a la universidad pública. Obviamente nuestro contacto había disminuido y a pesar de ser prácticamente vecinos, yo no la había visto en 15 o más años.

– ¡Me da mucho gusto verte! – me dijo ella.
– A mi también – dije yo, consciente de que eso es lo que se dice, pero no enteramente cierto de sentirlo. ¿Qué se le puede decir a alguien que no has visto en años y con quien no tienes mucho en común?

TV esta ansiosa de ponerme al día con su vida y me invitó unos tragos. Yo puse las excusas que pude:

Yo: Estoy cansado. –- TV: Pero nada más vamos por dos.
Yo: Es que mis papás me están esperando –- TV: Pero los vas a ver mañana todo el día.
Yo: Es que estoy todo sudado, no me he bañado y tuve un viaje de cinco horas en autobús –- TV: Ay, no importa, nadie se va a fijar.

Total que no hubo escape. Accedí bajo la promesa de que sólo íbamos por dos. Ella, rápidamente me pidió que le indicara un lugar al que ir. Yo la dirigí a un lugar que no es malo pero no es acogedor, para tratar de acortar la velada.

TV me contó todo lo que había pasado en su vida durante los largos años en los que no nos habíamos visto: terminar su maestría, fundar su propio negocio (ayudada por el dinero del papá), etc.

Yo sin mucho entusiasmo traté de mantener los detalles de mi vida al mínimo, no sintiéndome 100% cómodo diciéndole esas cosas (intuición que tiempo después probó ser muy acertada). Le conté que vivía en el Distrito Federal y que hacía viajes cada dos o tres semanas a ver a mis papás. Hablamos de nuestros conocidos en común y a quienes habíamos visto.
TV me contó los pormenores de las vidas públicas y privadas de varios compañeros de la prepa que habían ido a su universidad y con quienes seguía en contacto. Yo he perdido contacto con todo el mundo y solamente le dije de unos pocos detalles que conocía: una amiga común había tenido un hijo, otro se había casado y yo casi, casi por accidente asistí a su boda, otro más se había mudado a otro estado.

Varias veces ella intentó tratar de sacarme la sopa:
– Oye, ¿y no sales con alguien? –
– ¿Y con quién has salido? –
– ¿Y tus papás no te preguntan que cuándo te vas a casar? –

Entre chisme y chisme TV revisaba su celular constantemente. De repente me dijo:

– ¿Adivina qué? –
– Pues no, no sé – le respondí.
– Hace unos meses conocí a un tipo – me contó – y llevamos un tiempo saliendo. Y no es un patán como todos los demás que he conocido, es un caballero y muy buena persona y me hace muy feliz... etc, etc, etc, etc, –

No recuerdo bien todas cosas buenas que el tipo tenía, pero entre sus cualidades estaban el hecho de ser muy buena persona, tratarla muy bien, haber ganado la segunda guerra mundial a mano limpia, derrotar al León de Nemea, sacar Excalibur de la piedra, guiar a los aztecas hasta el águila posada en el nopal, y otra serie interminable de buenas acciones.

– ¡Ah! ¡Pues qué bueno! ¡Felicidades! –
– Ay, pero es que hay problemas. – me dijo.
¡Ajá! Esto era lo que yo esperaba: intriga, angustia, o ya de mínimo un poco de kitchen-sink drama.

– ¿Qué problemas? –
– Es que.. no le vayas a contar a nadie, ¿eh? Él no vive aquí, vive en Monterrey (una ciudad al norte de México, para los lectores de otros países). Y además es divorciado.

Decepcionante, pensé yo.

– Eso no importa, lo que importa es que estés feliz con él. – Dije yo replicándole con un consejo enteramente anodino.
– Ay, es que yo le he contado mucho de tí, como has sido mi amigo por tantos años y de hecho hoy  está en la ciudad y viene para acá. –

Me resigné a una noche larga y pedí más cervezas.

jueves, 28 de enero de 2016

Julio: The Lake District – 3 –

Para otros viajes, click aqui.


Después de casi un mes sin postear comienzan los posts de este año 2016 con la tercera y última parte del post del viaje de Julio pasado al Lake District. Pueden revisitar la parte 1 y parte 2 en estos links.
Cabe notar que mi cámara murió en este viaje así que todas estas fotos fueron tomadas con el teléfono de Jonathan.


Aquí estábamos en y/o alrededor del Muro de Adrián:

Ni de vacaciones me puedo escapar del trabajo.


Caminando por las veredas cerca del muro.

Special guest, Jonathan (aunque hablo mucho de él, rara vez se le ve en este blog).


Este otro set fue tomado en Aira Falls.

Aquí se ve el bote que tomamos de Glenridding al parque de Aira Falls.

Y varias del parque y las cascadas.




En uno de los pubs locales había una exhibición/venta de artistas locales, y esta es una de las pinturas que más me gustó.


Y otro set de Castlerigg, el sitio megalítico.

No sé porqué Jon tomó esta foto:

Otra con Jon.

Aquí intentando posar, pero sólo logré lucir "akward":


 Y, para finalizar, cuando intentamos subir a una montaña llamada The Old Man Of Coniston.

Aquí ya estoy sufriendo de una insolación. Minutos después tuve que cancelar el ascenso puesto que estuve a punto de desmayarme.

La  montaña ha sido minada por pizarra por años y años, aquí algo del equipo de una mina abandonada.



Y con eso se dan por terminados estos posts sobre mi viaje al Lake District.

miércoles, 23 de diciembre de 2015

Julio: The Lake District – 2 –

Para otros viajes, click aqui.


Continuando con el post de hace algunos meses, aquí tienen la segunda (y posiblemente última) parte de mis cortas vacaciones en el mes de Julio:

Primero que nada FE DE ERRATAS:  En el post anterior dije que Lake Distric está al noreste de Inglaterra, cuando en realidad está en el Noroeste. Fail en la geografía.

Otros dos lugares que visitamos fueron Dove Cottage, que fue hogar del poeta Wandsworth.

Esta es la llave del cottage:


Y sus lentes:

Jonathan había visitado el lugar hacía años, así que lo que más le gustó fue un amigable gato que se acercó a saludar:


Dove Cottage está situado en las orillas del Grasmere, otro de los "meres" que mencioné la vez anterior. En tiempos de Wordsworth la casa estaba apartada de la aldea más cercana, imaginativamente llamada Grasmere Village, pero en la actualidad casi toda la costa del lago es una serie de casas y calles interconectadas.
Obligatoria foto de la aldea:


Antes de regresar a Londres, también visitamos Castlerigg, un antiguo sitio megalítico :



Siento que el post está un poco deslucido, pero la temporada navideña ha sido muy buena para el business así que el jefe no ve con buen ojos que esté posteando en mi blog en lugar de revisar las bases de datos.
Asi que, hasta pronto!

viernes, 2 de octubre de 2015

Julio: The Lake District – 1 –

Para otros viajes, click aqui.


El pasado mes de Julio, Jonathan y yo por fin conseguimos tiempo libre para tomarnos unas merecidas vacaciones. Y sí, ya sé que yo apenas llevaba unos meses trabajando, pero digo “merecidas” por que fue la primera vez en años que no tuvimos que estar contando cada centavo y pudimos relajarnos un poco.
Las vacaciones consistieron en dos etapas: salir de Londres el viernes en la tarde hacia Liverpool (donde nos hospedaríamos con unos amigos de Jon) y de allí salir el domingo hacia The Lake District, aún más al norte.

El comienzo de las vacaciones fue un poco malo porque teníamos planeado trabajar medio día desde casa y luego partir. Sin embargo yo tuve que entregar un proyecto y la salida se retrasó hasta casi las 4pm. Salimos estresados, molestos y a la mera hora del tráfico. Así que el trayecto a Liverpool se nos hizo más largo que recorrer el Camino de la Seda.
Pero en fin… llegamos.

Los amigos de Jon (G y J) son una pareja gay que nos hospedaron por un par de días. La estancia en Liverpool se vió un poco ensombrecida porque la tía de uno de ellos falleció la madrugada del viernes. Así que en lugar de estar en ánimo festivo, estuvimos prácticamente todo el fin de semana en su flat, ni siquiera salimos al pub.

He aquí a Rags, su gato.


El sábado salimos a la playa por un rato, a una reserva de Ardillas Rojas, donde nos topamos con este tronco tallado (eso es tener talento y paciencia, verdad?) y fuimos a meternos al mar. O al menos chapotear un poco pues por mi cara pueden ver que a pesar de ser pleno Julio estaba medio gélido.




El domingo partimos hacia nuestro destino, The Lake District, un pequeño rincón en el noreste de Inglaterra, salpicado de lagos (de allí el nombre). En realidad está salpicado de “meres”, que es el nombre que se les da a lagos que son poco profundos para su tamaño.

El lugar que rentamos para hospedarnos es una pequeña casita en medio de la nada, aquí se ven los campos que nos rodeaban.

Había que caminar una milla y media para llegar al pub más cercano, así que empredimos la caminata en cuanto se pudo. Intentamos entablar amistad con los habitantes locales, pero solamente se nos quedaron viendo como a invasores:


El Lunes fuimos a visitar las ruinas del Muro de Adrián, que yo llevaba años queriendo conocer.
Aquí se ve a Jonathan, casi preparándose a defender Britanniae de los bárbaros del norte.

Yo sentado en las ruinas del muro.

También visitamos un pequeño sitio arqueológico con réplicas de los restos de un Templo de Mithras, un dios que los romanos (particularmente los legionarios) tomaron "prestado" de las regiones persas.


Estas son un par de fotos tomadas en el Museo del Muro de Adrián. Aunque están incluidas en el mapa no vimos ninguna nutria. :(


Y esta es una explicación inexacta. Creo que mezclaron causa y efecto. No es que su matrimonio infeliz llevara a que el Emperador Adrián tuviera relaciones homosexuales, sino que más bien sus relaciones homosexuales hiceron que su matrimonio con Sabina fuera infeliz.

El martes fuimos a Glenridding, un pueblo en las orillas de Ullswater, uno de los lagos anteriormente mencionados. De allí tomamos un bota a Aire Falls, una pequeña cascada...




Héme aquí recargado en uno de los múltiples especímenes de árboles raros en esa reserva natural.

Y esta es una vista de Ullswater desde el bote....


En estas partes norteñas de Inglaterra, aún hay suficientes de las nativas ardillas rojas en lugar de las invasoras ardillas grises. Así que el público está muy a la viva por si ven a una de las malvadas invasoras:

El miércoles fuimos a Ambleside. Aquí vemos que también es hogar de ardillas rojas, homenajeadas en esta banca (nótese al fondo la pierna y pie del dueño de mis quincenas).

Una de las atracciones del lugar es esta mini-casa:

Y hasta aquí le dajaré el día de hoy....