Originalmente tenía dos posts preparados con los que iba a terminar esta serie, pero debido a un cambio de circumstancias decidí cerrar la serie con este post. El otro será re-escrito para que refleje la nueva situación, pero no forma parte del recuento 2020.
Bueno, pues como ya comenté en algunas ocasiones el año 2019 no fue el mejor que he tenido. El 2020 pintaba un poco mejor, con esperanzas de mejorar. Y…. bueno… nada más vean la situación en la que estamos.
En este tercer y final post, yo mismo, con marcador bueno.
(Nota: se puede hacer un drinking game cada vez que menciono el trabajo anterior y/o lo mucho que lo odiaba)
Mi situación personal ha mejorado mucho por el hecho de tener un nuevo trabajo (como ya se comentó en el primer post de este recuento anual). El nuevo trabajo me ha dado nuevos retos, muy diferentes al anterior. Pero, al ya no odiar el trabajo mi estado de ánimo ha mejorado mucho.
Debo confesar algo: la situación global, con la pandemia, ha sido algo muy bueno para mí.
Me he ahorrado mucho tiempo y dinero trabajando desde casa. Estoy muy agradecido que mi trabajo se puede hacer en forma remota. Me siento aún más afortunado por haber logrado dejar el trabajo que odiaba por otro mejor, en medio de un mercado laboral en convulsiones.
El tener tiempo disponible (y la mente más clara sin la opresión del trabajo anterior) retomé algunos intereses: compré un curso en línea de pintura y empecé a hacer mis pininos, volví a intentar algunos lenguajes, he empezado algunos cursos para dibujar y también algunas cosas de matemáticas y programación. Además de investigar en tener algunos otros posibles hobbies.
Esto me ha permitido descansar y relajarme, y me ha dado más satisfacción personal. Algo que me hacía falta en los últimos años.
Con ambos tenemos el tiempo disponible, también comenzamos (Jonathan y yo) a correr en las mañanas y lentamente hemos hecho progreso hacia correr 5k. Últimamente lo hemos dejado un poco, pero planeamos continuar.
Como les decía, me da cierta culpa que mientras el mundo entero sufre una catástrofe, yo he tenido un año que empezó mal personalmente, pero con una segunda mitad que me ha dado nuevos ánimos.
Y bueno, hasta aquí le dejo el día de hoy, aquí acaban los recuentos del 2020.
¡A navegar las aguas del 2021!


