43? 43???
Get out of here! How did this happen?!
Abril me pasó prácticamente de largo, sin embargo yo estuve agudamente atento a que los días del mes se iban yendo. Les explico: la mayor parte del mes la dediqué a hacer mi primer proyecto solo en el trabajo, dejando poco espacio para cosas personales.
Era un proyecto que se había acordado un poco vagamente que se entregaría “a fines del mes” y yo tendría dos semanas laborales para hacerlo. Yo estaba asignado a otro equipo y de allí me movería al proyecto.
Por obvias razones, yo decidí dedicarle al proyecto más horas y días de los especificados. Con decirles que me pasé varios fines de semana completos trabajando, y en los días laborales trabajé de 8am a 6pm.
No quiero decir que soy un workaholic, pero realmente quería que este proyecto saliera lo mejor posible y a tiempo.
Total, para no hacerles el cuento largo, me tomó bastante tiempo entender la forma en que el proyecto funciona y los cambios que debían hacerse, pero una vez que lo entendí comencé a hacer progreso. Ya faltaban muy pocos días para el fin de mes cuando por fin avancé. Pasé el programa a test preliminar el día 29, y le detectaron algunas fallas. Después de una consulta con el cliente nos dieron un par de días más y ya por fin tuve mi descanso.
El problema continuó en Mayo, ya que el área de testing encontró varios detalles y se hicieron algunos cambios en la especificación. Apenas a mitad de este mes se preparó una versión definitiva para el cliente.
Aparte de eso, la otra cosa que contar es que Jon y yo comenzamos un curso de Griego. Las clases son por internet, cada semana nos conectamos a una llamada de conferencia. La verdad es un lenguaje muy dificil y hay veces que creo que no hago ningún progreso. Pero en fin, ya se verá.
Las últimas dos semanas han sido particularmente duras. Max, nuestro amado gato, estuvo muy enfermo.
Hace dos viernes dejó de comer y pasó un fin de semana muy letárgico. Esto había sucedido un par de veces antes, y el veterinario le había recetado un dieta especial.
Esta vez estuvo más grave y al final lo llevamos al veterinario de emergencia el domingo en la noche. Lo declararon deshidratado y lo tuvieron allí por dos noches (que pasamos en un estrés terrible).
Las noticias el lunes en la mañana fueron alentadoras, aunque aún seguía sin comer. En la noche, las cosas ya no iban bien. La doctora empezó a darnos la opción de ponerlo a dormir, aduciendo que es un gato de edad avanzada. Decidimos que le dieran un estimulante del apetito y mantenerlo una noche más en observación.
Para el martes en la tarde, el veterinario nos dijo que realmente recomendaba dormirlo, ya que no había ninguna mejoría y seguía sin comer. Jonathan y yo habíamos decidido traerlo a casa, para que no pasara sus últimos momentos con extraños y contratar un servicio a domicilio. Pedimos permiso en el trabajo y fuimos por él.
Al llegar allí, el veterinario nos explicó las opciones y volvió a sugerir el dormirlo, con nostros allí presentes. Nos negamos, ya que no queríamos que su fin fuera en ese lugar. Al final propuso un tratamiento con una inyección de esteroides, como último recurso. Nos advirtió que si no comía para el miércoles en la tarde, deberíamos pornerlo a dormir.
Lo recibimos y el gato estaba reventando de alegría al vernos. Todo el trayecto ronrroneó e hizo círculos en los confines de su jaula. Al legar a casa por fin comió algo y se desplomó, estaba completamente exhausto.
Los dos días siguientes fueron de tenerlo bajo estricta vigilancia, contando lo que comía y si tomaba agua, etc, etc.
A pesar de que ha mejorado mucho y que se comporta casi como antes, otra consulta con el veterinario no cambió el panorama. Los problemas que trae, en la tiroides, los riñones y el estómago son una terrible combinación. Por el momento sigue con esteroides y si continúa bien, en unas semanas lo volverá a ver el veterinario.
Por el momento está feliz, está contento, sale a la calle, come y juega, pero ya sabemos que en cualquier momento puede decaer.
En fin, tengo miedo: pronto mi pequeña familia se vuelverá aún más pequeña.
(Van a decir que soy un exagerado, pero incluso tuve que escribir este post en partes, por que me ganó la emoción).
Originalmente tenía dos posts preparados con los que iba a terminar esta serie, pero debido a un cambio de circumstancias decidí cerrar la serie con este post. El otro será re-escrito para que refleje la nueva situación, pero no forma parte del recuento 2020.
Bueno, pues como ya comenté en algunas ocasiones el año 2019 no fue el mejor que he tenido. El 2020 pintaba un poco mejor, con esperanzas de mejorar. Y…. bueno… nada más vean la situación en la que estamos.
En este tercer y final post, yo mismo, con marcador bueno.
(Nota: se puede hacer un drinking game cada vez que menciono el trabajo anterior y/o lo mucho que lo odiaba)
Mi situación personal ha mejorado mucho por el hecho de tener un nuevo trabajo (como ya se comentó en el primer post de este recuento anual). El nuevo trabajo me ha dado nuevos retos, muy diferentes al anterior. Pero, al ya no odiar el trabajo mi estado de ánimo ha mejorado mucho.
Debo confesar algo: la situación global, con la pandemia, ha sido algo muy bueno para mí.
Me he ahorrado mucho tiempo y dinero trabajando desde casa. Estoy muy agradecido que mi trabajo se puede hacer en forma remota. Me siento aún más afortunado por haber logrado dejar el trabajo que odiaba por otro mejor, en medio de un mercado laboral en convulsiones.
El tener tiempo disponible (y la mente más clara sin la opresión del trabajo anterior) retomé algunos intereses: compré un curso en línea de pintura y empecé a hacer mis pininos, volví a intentar algunos lenguajes, he empezado algunos cursos para dibujar y también algunas cosas de matemáticas y programación. Además de investigar en tener algunos otros posibles hobbies.
Esto me ha permitido descansar y relajarme, y me ha dado más satisfacción personal. Algo que me hacía falta en los últimos años.
Con ambos tenemos el tiempo disponible, también comenzamos (Jonathan y yo) a correr en las mañanas y lentamente hemos hecho progreso hacia correr 5k. Últimamente lo hemos dejado un poco, pero planeamos continuar.
Como les decía, me da cierta culpa que mientras el mundo entero sufre una catástrofe, yo he tenido un año que empezó mal personalmente, pero con una segunda mitad que me ha dado nuevos ánimos.
Y bueno, hasta aquí le dejo el día de hoy, aquí acaban los recuentos del 2020.
¡A navegar las aguas del 2021!
Tenía un par de posts programados, listos para salir a principios y a mitad de Enero, de forma que el mes no quedara sin entradas en el blog.
Sin embargo, hubo un cambio de circunstancis que afectó un tema común a ambos posts. Decidí cancelarlos y cambiarlos de acuerdo a lo que había pasado.
La idea era publicar al menos el veintitantos del mes pasado. Como se puede ver el objetivo falló: aún no he tenido tiempo de actualizar ninguna de las entradas.
Mientras tanto, aquí les dejo un par de imágenes de la semana pasada.
Tuvimos un pequeño adelanto del Fimbulwinter, aunque sólo duró unos días.
Nota: este es el primer post que escribo en mi celular. Probablemente sea el último por que es una pesadilla escribir!