jueves, 8 de abril de 2021

Días Difíciles

 Las últimas dos semanas han sido particularmente duras. Max, nuestro amado gato, estuvo muy enfermo.

Hace dos viernes dejó de comer y pasó un fin de semana muy letárgico. Esto había sucedido un par de veces antes, y el veterinario le había recetado un dieta especial.
Esta vez estuvo más grave y al final lo llevamos al veterinario de emergencia el domingo en la noche. Lo declararon deshidratado y lo tuvieron allí por dos noches (que pasamos en un estrés terrible).
Las noticias el lunes en la mañana fueron alentadoras, aunque aún seguía sin comer. En la noche, las cosas ya no iban bien. La doctora empezó a darnos la opción de ponerlo a dormir, aduciendo que es un gato de edad avanzada. Decidimos que le dieran un estimulante del apetito y mantenerlo una noche más en observación.

Para el martes en la tarde, el veterinario nos dijo que realmente recomendaba dormirlo, ya que no había ninguna mejoría y seguía sin comer. Jonathan y yo habíamos decidido traerlo a casa, para que no pasara sus últimos momentos con extraños y contratar un servicio a domicilio. Pedimos permiso en el trabajo y fuimos por él.

Al llegar allí, el veterinario nos explicó las opciones y volvió a sugerir el dormirlo, con nostros allí presentes. Nos negamos, ya que no queríamos que su fin fuera en ese lugar. Al final propuso un tratamiento con una inyección de esteroides, como último recurso. Nos advirtió que si no comía para el miércoles en la tarde, deberíamos pornerlo a dormir.

Lo recibimos y el gato estaba reventando de alegría al vernos. Todo el trayecto ronrroneó e hizo círculos en los confines de su jaula. Al legar a casa por fin comió algo y se desplomó, estaba completamente exhausto.

Los dos días siguientes fueron de tenerlo bajo estricta vigilancia, contando lo que comía y si tomaba agua, etc, etc.

A pesar de que ha mejorado mucho y que se comporta casi como antes, otra consulta con el veterinario no cambió el panorama. Los problemas que trae, en la tiroides, los riñones y el estómago son una terrible combinación. Por el momento sigue con esteroides y si continúa bien, en unas semanas lo volverá a ver el veterinario.

Por el momento está feliz, está contento, sale a la calle, come y juega, pero ya sabemos que en cualquier momento puede decaer.

En fin, tengo miedo: pronto mi pequeña familia se vuelverá aún más pequeña.
 

(Van a decir que soy un exagerado, pero incluso tuve que escribir este post en partes, por que me ganó la emoción).

13 comentarios:

  1. Awww
    Pero claro que da emoción escribir sobre un miembro más de la familia! Estoy de acuerdo contigo con eso de no dejar que se hubiera ido en una oficina de veterinario. Como un poco despersonalizado, no?
    Y bueno, pues a disfrutar de su compańia. Esteroides o no.

    XOXO

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    1. Precisamente por eso no queríamos que el veterinario lo durmiera allí. Rodeado de extraños y de otros animales enfermos.
      Disfrutamos su compañía lo más posible (casi exceptuando en momentos como este que me despertó a las 3am!)

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  2. Ay, qué angustia... me emocionó mucho que se alegrara tanto al verlos. Mis mejores deseos de que mejore la salud de Max, sobre todo que tenga una buena calidad de vida.

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    1. Ya sabemos que su salud no va a mejorar, a lo mucho se mantendrá al mismo nivel que ahora. Lo hemos aceptado, pero obviamente deseamos que tarde mucho tiempo.
      Ese es nuestro objetivo, darle la mejor vida posible.

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  3. Qué penilla da verlos así. Al final son un miembro más de la familia.

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    1. Sí, la verdad el tenerlo aquí nos ha ayudado mucho durante la pandemia. Por ahora sigue bien, pero ya estamos preparados para lo peor.

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  4. Qué penilla da verlos así. Al final son un miembro más de la familia.

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  5. Espero que se mejore pronto! tu no pierdas el ánimo!

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  6. Claro, uno se encariña mucho con los gaticos y es muy triste cuando algo les pasa o ya no están bien de salud

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    1. Sí, es común, ¿verdad?. Además de que este es muy cariñoso. Se ganó nuestros corazones al instante.

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  7. entiendo muy bien el dolor por el miembro de la familia enfermito. Por otro lado aplaudo la elección de tenerlo a su lado y no darle fin en un ambiente desconocido para el.
    mando mucho amorssss besos

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    1. Claro, yo no quería que se fuera allí, y creo que el traerlo a casa fue una excelente decisión.

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