domingo, 8 de enero de 2017

Entrando al 2017

Hey, it's 2017! Where is my jetpack?

Primero que nada:   Muy Feliz 2017 a todos mis lectores!

En fin... otro año que se fue, otro año que comienza. A veces pienso que es obvio que se me considere un amargado si yo mismo veo el principio de año con poco optimismo y muy poca alegría. Pero bueno, ya ven que así soy yo.

AlexRebooted comienza el año con una lista de propósitos para el 2017:

  • En el trabajo, conseguir mi primera certificación de programador Java. La he estado posponiendo por años y años pero ya se llegó la hora.
  • Y otra para el trabajo, una vez cumplida la anterior, empezar a buscar un nuevo trabajo por que este ya me tiene hasta la M.
  • La clásica que casi todo el mundo pone en sus listas, bajar de peso (lleva como 15 años en mi lista de propósitos).
  • Reducir la ingesta de cafeína (whaaaaaaaaaat?!) y de alcohol (whaaaaaaaaaaaaaaat?!). No sé cual de las 2 va a ser más dura de cumplir.
  • Volver a estudiar japonés. Tratar de hacer al menos 2 horas de estudio a la semana.
  • Aprender a dibujar! Otra que lleva años en mi lista de propósitos.
  • Escribir en el blog, al menos una vez cada semana (lo cumpliré?).
  • Aprender blender, aunque sea a hacer mis pininos en esto del rendering.
  • Donar un poco de dinero a ciertas instituciones,páginas de internet o creadores de software: wikipedia, Firefox, Irfanview (Hasta ahora la única página a la que he dado dinero es un semiconocido estudio porno ;-P  ).

Y otras que veremos si se consideran durante el año: aprender francés, ir a nadar aunque sea 1 vez al mes, salir a ver más de Londres, hacer más amigos (o ser menos arisco).

Y, eso es todo por hoy! Veamos como nos trata este año y cuantos de estos propósitos no se cumplen.

miércoles, 14 de diciembre de 2016

GRRRRRRR

¡Maldición!

Tenía una entrada preparada para esta semana y por accidente borré el archivo donde la había guardado.
Ahora tendré que volverla a hacer de memoria....
GRRRRRRR

jueves, 8 de diciembre de 2016

Idle Thoughs From A Hotel Bathtub


  • No es posible ahogarse en una bañera... ¿O sí?
  • ¡Por Dios! ¡Qué gordo estoy!
  • Ojalá y la bañera de mi flat estuviera tan limpia como esta
  • ¡Estúpido evento del trabajo! Preferiría estar trabajando
  • Calentamiento global
  • Hipoteca
  • Ryan Gosling
  • ¡Por Dios! ¡Qué gordo estoy!
  • Mejor no masturbarse, en caso de que me ahogue y me descubran con "aquellito" en la mano
  • Odio a todos en el trabajo
  • ¡Extraño a Jonathan!
  • Hace mucho que no leo a Asimov
  • ¡Por Dios! ¡Qué gordo estoy!


Todo esto lo que pensé mientras yacía en la bañera del hotel en el que me hospedé durante el "evento" navideño de la compañía en la que trabajo.
Pronto informaré sobre como estuvo este asunto.

domingo, 20 de noviembre de 2016

Esto También Sucedió En Un Tren

Hace tiempo, semanas antes de lo que conté en el post pasado, digamos en Junio, regresaba yo del trabajo hacia mi casa. Recuerdo que esta ocasión iba no tan tarde, pero apenas conseguí un asiento. Poco después de que me senté el tren se llenó por completo.

Mirando sobre mi libro noté que en los asientos del otro lado del vagón, junto al pasillo había un alguien vistiendo shorts de football. Excelentes piernas!

Sin embargo la cara del tipo estaba oscurecida por la mochila de alguien más.


Tuve que esperar un par de estaciones hasta que algunos pasajeros descendieron en West Ham. Terrible decepción: era un hombre bastante feo. Era un muchacho de raza hindú pero muy poco agraciado, terrible acné y muy feo.

(Paréntesis necesario: sí, aprecio la ironía de que alguien como yo, que siempre se ha quejado que por mi defecto facial la gente me rechaza se ponga a categorizar a las personas en “poco agraciados”.)



El tipo también iba mirando a su alrededor, echando un ojo a todos los demás pasajeros. Nuestras miradas se cruzaron y así permanecimos por unos momentos. A partir de ese momento varias veces que levanté la vista, lo encontré mirándome.


Yo estaba jugando Sudoku en mi celular, pero dos o tres veces vi que él me miró e hizo gestos notorios apuntando al suyo, creo que me esperaba contactarlo en alguna aplicación. Lo que él no sabía es que no tengo ninguna app en así en mi celular.


Así avanzamos en nuestro trayecto. El tren comenzó a vaciarse un poco, no completamente, pero lo suficiente para que él se pasara a uno de los asientos de la banca frente a mi, en el mismo lado del tren que yo iba.


Aprovechando el espacio el joven procedió a hacer “manspreading” lo que me permitió una buena vista de sus bien formadas piernas. Y en caso de que no supiera de lo que se trataba el asunto, el tipo en varias ocasiones se apretó el paquete discretamente mientras me miraba, como para no dejarme ninguna duda.

Traté de responder de manera indiferente (no tenía interés alguno), concentrándome en mi sudoku o en mi libro, pero claro que la vista de esas piernas y esos apretones de paquete me distraía.


El pasajero que iba directamente frente a mi bajó del tren, dejando espacio libre. El tipo aprovechó la oportunidad y se situó frente a mi, junto a la ventana. A mi lado creo había un asiento vacío y luego otro pasajero, leyendo el periódico.


Ya habíamos avanzado dentro de Essex, cuando el tipo hizo su jugada: movió su pie para chocar con el mío y cuando levanté la vista colocó su mano en su entrepierna e hizo otro de sus apretones de paquete. Yo moví mi pie, alejándolo del suyo y volví la mirada hacia mi celular.


Un par de minutos después, el tipo repitió el truco, tratando de dejarme en claro el asunto. Yo lo miré, recogí mis pies para que no hubiera contacto alguno e hice un gesto negativo con la cabeza. NO.


No sé si al tipo le pareció incomprensible mi negativa, pero minutos después se repitió la escena: su pie chocando con el mío, miradas cruzadas, apretón de paquete por su parte, negativa obvia por la mía. Decidí buscar un asiento en otro lugar, esperando la siguiente estación para que más pasajeros se bajaran del tren.


No hubo necesidad. Tal vez mi tercera negativa por fin consiguió que el mensaje le entrara en la cabeza. El tipo se levantó y se dirigió a la puerta, pero me volteó a ver, dirigiéndome una mirada de odio terrible. Yo desvié la vista sin entender su problema, digo, no es a fuerza, o sí?


Cuando bajó del tren y las puertas se cerraron volteé a mirarlo una vez más. La última vez que lo vi, el me estaba dedicando su dedo del medio mientras el tren me llevaba lejos…


Lo que le pasa a uno por andar mirando piernas…

sábado, 17 de septiembre de 2016

Sucedió En Un Tren

Hace algunas semanas, digamos a finales de Julio, regresaba yo del trabajo un poco tarde. Por más que lo intento, nunca consigo salir exactamente a las cinco. Así que allí tienen que se me pasaron los dos trenes rápidos e iba hacia la casa en uno de los trenes que se detienen en todas las estaciones. Obvio que el trayecto se hace más largo el número pi. De hecho, este post fue mayormente escrito en varios de esos trenes.
Como tomo el tren en la terminal y en esa ocasión había que esperar a que el tren saliera, tuve la opción de elegir el asiento. Obvio escogí uno de los asientos que prefiero para el viaje a casa: junto a la ventana, mirando hacia el frente del tren, con la ventana a mi derecha y una mesa. Nada mal, eh?
Conforme el momento de partir se acercaba el tren se llenó. Frente a mi se sentó un hombre bastante gordo que inmediatamente fue detectado por mi gaydar. Supongo que fueron sus manerismos. Otros dos tipos se sentaron en la misma mesa, dejando no espacio disponible. Bueno, total, empezó el viaje y dos o tres veces lo caché mirándome.

Y empezaron a pasar las estaciones, una y otra y otra más. Treinta y tantos minutos en el viaje y ya estamos dentro del maravilloso condado de Essex, en su esplendor rural. Durante el viaje el gordo tuvo un par de ataques de tos bastante ruidosos. Poco a poco el vagón del tren se va vaciando cuando cada "commuter" llega a su destino. Creo que fue en Laidon que el último de los otros dos pasajeros en la mesa se bajó y solamente quedamos el gordo y yo. En el vagón solamente iban otros tres o cuatro viajeros.

El gordo tuvo otro ataque de tos, bastante ruidoso. Al terminar dijo "Oh, excuse me, I've been having this cough all day".  Aprovechó la excusa de la tos para e inmediatamente me empezó a hacer plática.

De esa forma me enteré que ese día había sido su último día en un trabajo, que había tomado demasiados tragos y una bottella completa de jarabe para la tos, admitió que andaba medio drogado por la combinación, y que al día siguiente se iba de vacaciones a Portugal.

Durante todo el viaje me llegó la idea de que el tipo me estaba tirando la onda. Sentí la vibra de que definitivamente quería algo. Por desgracia que soy monógamo y el tipo me resultaba completamente no atractivo. Traté de ser lo más cortés que se puede y fingí que no entendía las sutiles sugerencias ( y que conste que el tipo fue sutil, nada de imponer o tratar de ligar a fuerza). ¡Cuántas veces no me pasó que cuando yo le tiraba la onda a alguien, me bateaban bien feo! Así que desde aquellos días decidí ser muy amable en estas situaciones.

Al final, justo cuando iba a contarme más detalles sobre lo que les había dicho a sus ex-jefes cuando se fue (en resumen: f**k you!), solamente le dije... "Well, this is me. Hope you get better soon. And enjoy your holiday!" y bajé del tren.

Confieso que me dió cierta alegría que alguien me tirara la onda, realmente me levantó un poco el autoestima.
Pero, ¿por qué no pudo ser Channing Tatum?

viernes, 17 de junio de 2016

Votación

Efectivamente señores y señoras, damas y caballeros, Alex Rebooted no está muerto.
Y seguramente dirán ustedes: “Pero Alex, tú siendo una persona tan comprometida con tu blog y tus lectores, debiste de haber tenido una razón de peso para abandonarlos por tanto tiempo.

Y sí, efectivamente la tuve. Y para que hacer esto un poco más interactivo les ofrezco las siguientes opciones para su consideración:


  1. Alex se ganó el premio gordo de la lotería. Efectivamente, casi nunca compra boletos, pero el suertudo boleto que compró el otro día en la tienda de la esquina fue el afortunado. Y curiosamente, Alex usó ese dinero para comprar boletos en todas las grandes loterías del mundo. En un extraño balance kármico, todos esos boletos también fueron únicos ganadores. Alex, modesto como siempre, se ha retirado a un vida simple, en un yate gigantesco que navega por el Caribe, solamente atendido por dos musculosos gemelos suecos (ambos llamados Sven) que siempre están sin camisa.
  2. Alex por fin terminó la novela que ha soñado escribir por años. Sí, ese thriller, que involucra espionaje, eroticismo gay y dinosaurios genéticamente modificados,todo aderezado con fuertes dosis de ciencia-ficción y toques sobrenaturales. Ese mismo. Y resulta que fue aclamado por la crítica y adorado por el público. La quinta reimpresión de esta edición está apunto de agotarse y las traducciones, ni se diga: mandarín, checo, tagalo y muchos más. Ese triunfo, ha permitido que Alex se retire a una modesta vida artística, y ahora vive en una pequeña mansión en una isla griega privada, solamente atendido por dos musculosos gemelos daneses (ambos pelirrojos) que siempre están sin camisa.
  3. El jefe técnico de Alex convenció al dueño de la empresa de realizar una migración de una base de datos de un servidor a otro. El tipo prometió “vamos a acabar en una mañana antes de la hora del lunch y nadie va a notar la diferencia”. La razón, ahorrarse unos centavos. Alex ha pasado las siguientes 7 semanas lidiando con las consecuencias de dicha migración, lo que ha incluido terminar tarde, desvelarse, estrés, noches de insomnio pensando en código y un ambiente de mal ánimo generalizado en la oficina.

Escojan la crean que es más plausible y voten en los comentarios!

viernes, 6 de mayo de 2016

Continuando

Y con este post, se da fin oficial a lo que anuncié aquí.
Es decir, Alex Rebooted reinicia servicio normal:

Tan errático como siempre, tan dependiente del trabajo y tan pronto a dejarse vencer por el bloqueo de escritor.

Continuamos!

jueves, 5 de mayo de 2016

Ingenuas Confesiones De Una Ingenua Juventud: Otra Vez El Músico – 7 –

Hace muchos años, cuando yo era joven e ingenuo (como opuesto a viejo e ingenuo) al volver de un fiesta mi “ex” el Músico ofreció a reiniciar una relación sin ataduras conmigo. He de admitir que las siguientes semanas fueron, por decir algo, agitadas y placenteras:

El Innombrable, celoso y temeroso de que el Músico le quitara el territorio, me trató un poco mejor. Aún siguió nuestra “relación” en la que el wey sacaba provecho de mi (ahora lo veo todo tan claro) pero hubo varias formas de hacerme notar que podríamos ser algo más. Nada definitivo, no quería comprometerse. Pero eso sí, lo que no quería era que alguien más entrara y le quitara el negocio, así que el Innombrable mejoró su trato. La verdad, confieso que el Innombrable sólo quería que le invitara tragos, que le pagara entradas, etc. Durante estas semanas, se ofreció a invitarme él. Unas veces me dejó abandonado en la disco gay tan pronto como ligó con alguien y el Músico me encontró y me llevó a mi casa. Una de esas veces tuve que ir en asiento trasero, ya que el Señor X iba en el asiento del copiloto, refunfuñando todo el camino, para asegurarse que yo y el Músico no haríamos nada.

Hablando de eso, el Músico y yo volvimos a las andadas algunas veces (obvio no esa vez que el Señor X nos acompañó). Esta relación me sirvió principalmente para darle celos al Innombrable. Y la verdad, el Músico me gustaba y en esas ocasiones hubo más pasión que la primera vez que salimos. El Músico hacía las cosas con más enjundia y, a mis ojos, me pareció que había incrementado su conocimiento de las artes amatorias. Pero como siempre, como siempre, el hecho de el Músico no fuera mío y que yo medio sentía algo por él y medio no hizo que la situación se pudiera describir con el cliché que actualmente está de moda: “It's complicated”.
Que fuera más buena onda conmigo no cambió los problemas que nos habían plagado la vez anterior: nada en común, nuestros objetivos en la vida eran distintos, el Músico no se preocupaba por ingresos o trabajo, yo tenía un trabajo que me demandaba horarios correctos.

Y por último, pero no menos, Miguel y yo nos vimos algunas veces, con resultados entre buenos y mediocres. Como el Músico había avisado Miguel no era una buena persona, era un egoísta y solamente quería tener sexo. Y no era malo haciéndolo, debo decir. Lo que no me gustaba es que siempre había que estar escondiéndonos de su novio, por que siempre lo estaban celando.
En menos de dos semanas decidí cortar las cosas con él cuando me di cuenta de que nuestra relación era patética. No teníamos nada de que hablar, no había nada en común entre nosotros. Con el Músico de mínimo podía hablar de grupos y canciones y música, mientras que Miguel tenía gustos contra los que yo militaba activamente en aquellos días. Lo único que hacíamos era tener uno que otro rapidín cuando él se lograba escapar del novio, que lo celaba a sol y sombra.
Y a pesar estas patéticas migajas de relación, yo estaba empezando a pensar en algo más con él.  Como ya alguna vez lo dije, el tener sexo con alguien sin tener sentimientos por él, no es lo mío. Yo no puedo evitar sentir algo por alguien con quien tengo relaciones varias veces. Una vez que me canceló al último minuto por no poder escapar del novio, decidí botarlo al carajo. Tan pequeños eran los sentimientos que tenía por él que ni me deprimí ni me enojé. Juzguen uds.

Estas semanas fueron el único periodo de mi vida cuando he estado así, nunca más he tenido tanta suerte con los ligues.

Y, como lo prometido es deuda, este post tiene tema musical. Pansy Division es una banda que conocí a principios de este milenio y he sido fan semi-consistente desde entonces. La canción se apega bastante al post.



Aquí una versión en vivo:



PS. ¿Qué opinan de agregar videos a los posts? Este blog es minimalista, enfocado principalmente a texto, pero he pensado en agregar algo más visual de vez en cuando. As usual, let me know...

miércoles, 13 de abril de 2016

Ingenuas Confesiones De Una Ingenua Juventud: Otra Vez El Músico – 6 –

Recuerden que esta es una entrada programada.
Para las otras partes de esta confesión, click aqui.



Hace muchos años, cuando yo era joven e ingenuo (como opuesto a viejo e ingenuo) mi “ex” el Músico me llevó a una fiesta donde conocí a sus amigos hetero y a alguien de su círculo gay. Cuando el Músico nos dejó solos, comenzamos una pequeña sesión de coqueteo que sólo acabó cuando el Músico nos sorprendió.

¡Mira nada más cabrón! – exclamó la voz del Músico, apareciendo de repente – Si no se te puede dejar solo. – le dijo a Miguel. – Luego por que tu novio te cela tanto, cabrón. –

Y tú, – dirigiéndose a mi – mira nada más como andas. Vente, te llevo a tu casa. ¿Cuántas te tomaste wey? –
Músico – dijo Miguel – no seas malo, dame un ride a mi también, no traigo carro. –

Recuerdo que hubo una discusión sobre si el Músico llevaba a Miguel o no, al final se decidió a medio ayudarle. El Músico nos dejó por unos momentos mientras iba a buscar su vochito. Miguel aprovechó para pasarme su número de teléfono…

Miguel, te dejo en el Hospital Central (conocido lugar de la ciudad) si quieres. Si no, ni te subas, – sentenció el Músico desde el volante – no soy taxi. –
No manches, Músico. – dijo Miguel – Haz paro, llévame a mi casa. Ya es bien tarde. –
No seas sangrón Músico, – dije yo – dale un aventón. –
Tú cállate, – me respondió el Músico – que ni me tuvieras tan contento. ¿Qué hacías con este cabrón? –

[[Aclaro que todo los diálogos en este post no son mas que una extrapolación de mis recuerdos ebrios y de cosas que pasaron después, no se fíen de la exactitud]]

Ah cabrón, – dije yo – ¿me vas a reclamar o qué? ¿A ti que te va o te viene lo que estábamos haciendo? –
Mira wey, – me contestó el Músico – andas muy pedo para ponerte al tiro. A este cabrón, – apuntando a Miguel – no se le puede dejar solo con nadie. –
Pinche Músico – dijo Miguel desde el asiento trasero – no me quemes. –
¡Ya cállense los dos! – exclamó el Músico – ¡Tú, – dirigiéndose a Miguel – no digas nada o te me vas a chingar a tu madre! ¡Y tú, – señalándome – estás muy pinche borracho para saber en lo que te metes! –

Se hizo el silencio por unos minutos y por fin llegamos a la glorieta del Hospital Central. Miguel se bajó del carro y se despidió.

Pinche Músico – le dije en cuanto estuvimos solos – te pasas. No tenías que decir esas cosas. Ni mi Miguel ni yo no te hicimos nada. Eres un culero. –

El Músico detuvo el auto en la calle que corre al lado de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí y habló conmigo.

Alex, la neta no sabes en lo que te metes. Ese Miguel es un cabrón, a ese wey no le interesas. – me dijo – Le vale madres con quien meterse. Sólo quiere tirarte y ya. No te involucres con él. –
Mira Músico... – traté de decirle.
No, escúchame. Miguel es de lo peor. Siempre tiene problemas con su novio por eso. La neta tú andas muy urgido, el pinche Innombrable te trae mal. Pero este cabrón nomás quiere chingarte. No quiere nada contigo. –
¿Y si yo también nada más quiero coger? – le respondí.

El Músico no lo pensó ni un momento.

Pues aquí estoy yo. – me contestó.

lunes, 4 de abril de 2016

Marchas Forzadas

Por causas de fuerza mayor, este blog quedará en estado de suspensión hasta fin de Abril. Las razones serán claras en unas semanas. Sin embargo, para que vean como los quiero, he estado trabajando a marchas forzadas para dejar algunos posts programados (incluyendo este que están leyendo).

Aparte de este, la continuación de la actual Ingenua Confesión ya está lista y programada. Estoy usando mis trayectos para tratar de escribir lo más que puedo, pero perdonen si no hay mucho contenido en el blog.

Continuando en la misma nota, lo que sí no podré hacer es contestar comentarios. Como tal vez hayan notado, tengo la política de responder a todos los comentarios en el blog, pero últimamente he andado un poco atrasado. Prometo ponerme al día en los comentarios existentes esta semana, pero no creo poder contestar a nada nuevo hasta los últimos días de abril.