Continuando con el viaje relatado en entradas anteriores (ya tiene una sección en esta página) la fiesta navideña de mi compañía fue en Amsterdam y nos llevaron a casi todos para allá.
El clima había cambiado drásticamente al caer la noche, pasando de frío a Fimbulwinter. Y todos, en nuestras ropas finas (jajaja) estábamos apiñados en la recepción del hotel, junto a unos franceses que resultó también habían sido invitados a la fiesta. Aparentmente nuestros taxis nos estaban esperando para llevarnos al lugar de la fiesta, pero por más que los buscábamos no los veíamos.
Mi jefe RK, quien tenía el contacto con la persona encargada de los taxis en nuestra compañía madre, nos había dejado para ir al aeropuerto a recoger a su esposa, así que había que hacer una triangulación: mi otro jefe AR llamaba a RK, RK llamabada al encargado en la compañía madre, el encargado llamaba a la compañía de taxis. Non stop fun at -10C.
Hubo varios intentos fallidos: aparentemente los taxis nos estaban esperando a unos minutos de distancia del hotel. Así que fuimos por aquí y por allá siguiendo las vagas descripciones a través de la cadena telefónica (horrible y frigorífica versión en vivo del juego infantil de "telefóno descompuesto").
Después de una espera que me pareció más larga que el número Pi por fin dimos con los mentados taxis. Resultó que toda el tiempo habían estado a 2 minutos de la recepción del hotel, pero en la otra dirección!
El viaje al lugar de la fiesta nos tomó casi media hora, ya que el lugar estaba en el centro de Amsterdam. Cuando llegamos el lugar estaba en todo esplendor: era el acuario de la ciudad! Eso explicaba el tema de la noche, undersea glamour (mencionado en el capítulo 1)
Poco de lo que sucedió en la fiesta es digno de mención. Así de buena estuvo.
El clima había cambiado drásticamente al caer la noche, pasando de frío a Fimbulwinter. Y todos, en nuestras ropas finas (jajaja) estábamos apiñados en la recepción del hotel, junto a unos franceses que resultó también habían sido invitados a la fiesta. Aparentmente nuestros taxis nos estaban esperando para llevarnos al lugar de la fiesta, pero por más que los buscábamos no los veíamos.
Mi jefe RK, quien tenía el contacto con la persona encargada de los taxis en nuestra compañía madre, nos había dejado para ir al aeropuerto a recoger a su esposa, así que había que hacer una triangulación: mi otro jefe AR llamaba a RK, RK llamabada al encargado en la compañía madre, el encargado llamaba a la compañía de taxis. Non stop fun at -10C.
Hubo varios intentos fallidos: aparentemente los taxis nos estaban esperando a unos minutos de distancia del hotel. Así que fuimos por aquí y por allá siguiendo las vagas descripciones a través de la cadena telefónica (horrible y frigorífica versión en vivo del juego infantil de "telefóno descompuesto").
Después de una espera que me pareció más larga que el número Pi por fin dimos con los mentados taxis. Resultó que toda el tiempo habían estado a 2 minutos de la recepción del hotel, pero en la otra dirección!
El viaje al lugar de la fiesta nos tomó casi media hora, ya que el lugar estaba en el centro de Amsterdam. Cuando llegamos el lugar estaba en todo esplendor: era el acuario de la ciudad! Eso explicaba el tema de la noche, undersea glamour (mencionado en el capítulo 1)
Poco de lo que sucedió en la fiesta es digno de mención. Así de buena estuvo.
Después de unas horas, sería cerca de la 1AM las chicas decidieron volver al hotel, yo dije que me iba con ellas y todos los demás compañeros siguieron mi ejemplo. Abandonamos a los jefes y sus familias a su suerte y volvimos al hotel y aunque algunos querían seguirle, yo decidí irme a dormir.
Creo que casi todos los demás hiceron lo mismo.
Aquí les dejo los (pocos) detalles sobresalientes.
Creo que casi todos los demás hiceron lo mismo.
Aquí les dejo los (pocos) detalles sobresalientes.
- A los que llegamos temprano, nos dieron champaña. Yo fui de los últimos. A los que llegaron un poco más tarde: prosecco. Y digo.. si eres una empresa multibillonaria que se da el lujo de alquilar el acuario de la ciudad para una gala e invitar a 600+ personas, de mínimo compra champers para todos...
- Momento embarazoso: cuando el jefe de jefes de la supercompañía estaba dando su discurso y dijo algo así como...
"Quiero dar una gran bienvenida a nuestra más reciente adquisición, son una compañía muy importante, cuya compra nos ha vuelto la compañía más grande de Europa en nuestro ramo... " (o la segunda o tercera, los detalles se me escapan).
Y un reflector iluminó a los asistentes, apuntando aquí y allá para dar suspenso. Mis jefes, se irguieron más, levantaron barbillas y cuadraron hombros, listos para recibir la atención.
.... " la compañía XYZ!!!"
Y el haz de luz iluminó a los franceses que se estaban hospedando en el mismo hotel que nosotros. Y ustedes se preguntarán, ¿y la compañía para la que yo trabajo? Pasó desapercibida. - La cena se veía impresionante en papel. En el plato también. ¿Y en el paladar? Mmm.
- Hubo música en vivo, acompañando a una mujer que hizo un poco de ballet del Cascanueces y luego hizo un poco de striptease!
- Y también hubo ... enanos. Sí. Enanos. (Veáse mi reacción).
- Pero hay que notar, el acuario de Amsterdam es hermoso. No sólo tiene muy buenas colecciones de peces (aquí una morena) sino que también tiene arte fantástico.



