jueves, 31 de diciembre de 2020

Cierre De Año 2020

Continuando con la tradicion de posts minimalistas, cierro este año (casi) maldito deseandole a mis lectores lo mejor para el 2021!


Perdonen la falta de acentos, no estoy en mi computadora.


sábado, 26 de diciembre de 2020

2020: El Recuento De Los Daños II

Este es un post programado.

Bueno, pues como ya comenté en algunas ocasiones el año 2019 no fue el mejor que he tenido. El 2020 pintaba un poco mejor, con esperanzas de mejorar. Y…. bueno… nada más vean la situación en la que estamos.

En este segundo post, la familia, con un marcador entre regular y malo.


En primer lugar, el evento más triste del año fue el fallecimiento de mi abue (cuya mala salud ya había mencionado aquí) , en Febrero.

Mi mamá me llamó para avisarme. Me alegré de haberla visitado en mi viaje a México el año pasado. No puedo evitar sentir algo de alivio, al saber que su sufrimiento ha acabado, pero siempre me da culpa sentir eso. ¿Es malo, es bueno? No sé, no sé.


Otros evento fue una operación urgente que mi papá necesitó el año pasado en la próstata, de la cual por suerte se ha recuperado casi al 100%, después de un par de infecciones y de estar con sufrimientos a la hora de ir al baño.

Esto es secuela de no haberse querido operar hace años, pero ya ven, así es él.


Y hablando de operaciones, mi mamá este año ha tenido dos en el brazo: la primera, la operaron en Abril y aparentemente resolvió sus problemas del brazo. Digo aparentemente, por que un par de meses después, de repente sintió un dolor insoportable. Resulta que se le fracturó el brazo ya que el médico le puso un tornillo demasiado grande para el hueso de mi mamá.

Otro doctor le hizo una segunda operación donde le injertaron una placa, de la cual ya se está recuperando. Han sido más de seis meses con mobilidad casi nula en su brazo derecho.


Estos son los principales acontecimientos, que me hacen declarar este año 2020 un poco fallido en cuestiones de mi familia.

Así que hasta aquí le dejo el día de hoy.


viernes, 25 de diciembre de 2020

Navidad 2020

Este post es simplemente para desearles a todos mis lectores una Muy Feliz Navidad!


Como acá el Primer Ministro nos canceló la celebración hace algunos días, y sólo nos permiten celebrar en nuestra casa, pasaré el día únicamente con Jonathan, sin la tradicional cena en casa de sus padres.

Curiosamente, el estan en encierro y sin salir me ha salvado de escuchar música navideña ad nauseum. Mi usual actitud de Grinch en estas fechas, este año se queda archivada.


¡Felices fiestas! Y como dicen los Pansy Division:

 

Have a Homo Christmas this year!




miércoles, 9 de diciembre de 2020

2020: El Recuento De Los Daños


Bueno, pues como ya comenté en algunas ocasiones el año 2019 no fue el mejor que he tenido. El 2020 pintaba un poco mejor, con esperanzas de mejorar. Y…. bueno… nada más vean la situación en la que estamos.
Primero, lo malo, el trabajo.

El trabajo anterior me tenía mal, ya llevaba cierto tiempo (véase este post) con problemas. La carga laboral era soportable la mayor parte del tiempo. Ya me sabía el trabajo al 100% y lo podía hacer sin mucho esfuerzo, pero hubo muchos factores que me tenían infeliz. Muchas de las cosas que se hacían allí estaban entre la tranza y el estrechar las leyes, coqueteando con la ilegalidad. Desde que la super compañía nos compró los jefes se volvieron completamente avaros y era únicamente un afán horrible de tener ganancias sin nunca descansar ni hacer las cosas correctamente.

A mi como programador me tenían muy descuidado, nunca nos daban bonos, nunca reconocían nuestro esfuerzo, todo el reconocimiento se iba a marketing. Contrataron a dos personas de marketing que inmediatemnte fueron casi casi ascendidos a gerentes de proyecto. El problema no es que no sólo no sabían de IT, sino que tampoco sabían de marketing. Y sin embargo, inmediatamente  recibieron bonos navideños, y comisiones extra, etc, etc. Los programadores, que hacíamos posibles todas las ventas, nunca fuimos apreciados.


Y también, mi compañero programador, que también estaba desilusionado, comenzó a conseguir programadores en Nepal, su pais natal, para hacer la mayor parte de SU trabajo, mientras que él se dedicaba a proyectos por su lado para sacar dinero.
Esto hizo que a él dejara de importarle la calidad del software y de los procedimientos que seguíamos. Trabajo duplicado, software con errores, problemas que teníamos arrastrando años, como él ya casi no programaba, no le importaba. A pesar de ser el de facto jefe técnico, ya no quería hacer nada, sólo le interesaban sus otros proyectos.
Yo traté de pedirle que mejoráramos las cosas, para hacer nuestro trabajo más fácil. Él, con cierta razón, me dijo que no le interesaba: nadie lo iba a apreciar. Cierto, pero yo no quería reconocimiento, yo quería hacerme la vida más fácil.

Estos factores (entre otros muy numerosos para contarlos aquí) hicieron mis últimos dos años allí una historia muy fea. Perdí interés en mis propias cosas, ya no quería seguir con mis intentos de dibujar, de aprender lenguajes, de nada. Me sentía muy muy mal.
Cada vez que tenía una entrevista sin éxito, me sentía muy deprimido al fallar. Con la crisis del coronavirus, las empresas dejaron de contratar nuevo personal. Pensé que estaba condenado a seguir en esa empresa for ever.

En Julio, en la compañía en la que trabaja Jonathan se abrieron algunos puestos de desarrollador Java, así que apliqué. Hice mi test técnico y pasaron un par de semanas cuando me mandaron correo aceptandome para una entrevista.
Tuve mi entrevista con algunos de los jefes técnicos, con la ventaja de que ya los conocía, así que menos nervios.

Para no hacer el cuento (más) largo, tuve mi entrevista por y unas horas después me llamaron para decirme que me aceptaban. Llevo dos meses allí y aún no estoy all 100%, pero la situación ha cambiado y para bien!

Y hasta aquí le dejo el día de hoy.