Bueno, pues como ya comenté en algunas ocasiones el año 2019 no fue el mejor que he tenido. El 2020 pintaba un poco mejor, con esperanzas de mejorar. Y…. bueno… nada más vean la situación en la que estamos.
En este segundo post, la familia, con un marcador entre regular y malo.
En primer lugar, el evento más triste del año fue el fallecimiento de mi abue (cuya mala salud ya había mencionado aquí) , en Febrero.
Mi mamá me llamó para avisarme. Me alegré de haberla visitado en mi viaje a México el año pasado. No puedo evitar sentir algo de alivio, al saber que su sufrimiento ha acabado, pero siempre me da culpa sentir eso. ¿Es malo, es bueno? No sé, no sé.
Otros evento fue una operación urgente que mi papá necesitó el año pasado en la próstata, de la cual por suerte se ha recuperado casi al 100%, después de un par de infecciones y de estar con sufrimientos a la hora de ir al baño.
Esto es secuela de no haberse querido operar hace años, pero ya ven, así es él.
Y hablando de operaciones, mi mamá este año ha tenido dos en el brazo: la primera, la operaron en Abril y aparentemente resolvió sus problemas del brazo. Digo aparentemente, por que un par de meses después, de repente sintió un dolor insoportable. Resulta que se le fracturó el brazo ya que el médico le puso un tornillo demasiado grande para el hueso de mi mamá.
Otro doctor le hizo una segunda operación donde le injertaron una placa, de la cual ya se está recuperando. Han sido más de seis meses con mobilidad casi nula en su brazo derecho.
Estos son los principales acontecimientos, que me hacen declarar este año 2020 un poco fallido en cuestiones de mi familia.
Así que hasta aquí le dejo el día de hoy.
Caray pues en el aspecto familiar no ha sido nada bueno, la verdad...lo que venga tendrá que ser mejor a la fuerza, ¿no?...un abrazo bien grande, amigo.
ResponderBorrarLa verdas sí, que ya tiene que ir mejor, por que el mundo se siente un poco deprimido últimamente. Un abrazo de vuelta.
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