En menos de una hora comienzo mi nuevo trabajo.
¡Qué nervios!
Han pasado más de 8 meses desde mi último post “en forma”, justo antes de mi raquítico post de fin de año. Ni siquiera hice mi tradicional post de cumpleaños (cumplí 42 hace unas semanas).
Y esta vez no, no es como dice la canción: No estaba muerto, ¡andaba de parranda! (Si al menos hubiese sido una parranda la cosa cambiaría).
La principal razón detrás de este silencio radiofónico es un sentimiento que me ha estado cubriendo por un buen tiempo (ya más de un año), una especie de depresión o desesperación relacionada con el trabajo. Se volvió tan fuerte que en varias ocasiones temí levantar la vista y descubrir al Mulo apuntándome con su Visi-Sonor (referencia que traiciona mis orígenes nerd).
Este sentimiento negro venía asediandome desde mitad del 2018, causándome insomnio, malestar estomacal, e incluso un par de ataques de pánico. Agréguenle otros factores y noticias: problemas familiares, económicos, la pandemia global, etc, y es una receta de pesadilla.
Sin embargo, la buena noticia que quiero compartiles el día de hoy es que…. Mañana, 8 de Septiembre, es mi último día en el trabajo!!
Así es, mis queridos lectores, ¡ya conseguí otro trabajo!
Ahora, se preguntaran ustedes: Esto, ¿se va a ver reflejado en el blog? ¿Habrá más entradas?
Pues no hago promesas (o es amenazas?), pero espermos que sí.
¡Un saludo a todos!