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martes, 12 de marzo de 2024

2023 En Resumen — 4 — El Vecino

Puedo resumir el 2023 en una palabra:

Brutal.

Simple y sencillamente, brutal. Dejé el blog a principio de año. Tenía la cabeza en otro lado, no tenía ganas de escribir, ni siquiera de pensar en que escribir.

Entre el trabajo, familiares con problemas de salud y el gato geriátrico, no he tenido descanso. Esta es la cuarta parte del resumen anual, las anteriores, aquí la primera, aquí la segunda, y acá la tercera. (Off topic: Y cómo es que ya es marzo? Mejor me apuro con estas entradas, que a este paso voy a acabar el resumen del 2023 en diciembre).


Llevamos un par de años teniendo problemas con el vecino de al lado. Este post empezó siendo más largo, pero no pude escribirlo, me sube la bilis y me da tanto coraje.

 

 

Dejémoslo así: en Julio del 2023, el vecino de al lado me insultó con lenguaje homofóbico y me amenzó. Tuvimos que llamar a la policía.


Debido a la burocracia y la situación particular de esta persona, el juicio se espera en octubre de este año.


El vecino aún sigue causando problemas, con una campaña de acoso de bajo nivel. Hace cosas que nos molestan, pero que ni la policía ni nadie puede hacer nada detenerlo.


No escribo más por que se me retuercen las tripas del coraje, me sube la bilis y siento que el estomágo se me hace un nudo.

domingo, 18 de febrero de 2024

2023 En Resumen — 3 — El Gato Geriátrico

Puedo resumir el 2023 en una palabra:


Brutal.


Simple y sencillamente, brutal. Dejé el blog a principio de año. Tenía la cabeza en otro lado, no tenía ganas de escribir, ni siquiera de pensar en que escribir.

Entre el trabajo, familiares con problemas de salud y el gato geriátrico, no he tenido descanso. Esta es la tercera parte del resumen anual, las anteriores, aquí (la primera) y acá (la segunda).

Max aún sigue con nosotros, en buena salud con sus ya casi (creemos) veinte años. De hecho, frecuentemente estoy despierto a deshoras de la madrugada por que me despierta con sus maullidos.

Sin embargo, a su edad obviamente ya tiene problemas. Hay que darle medicina para la tiroides todos los días.

Desde hace un tiempo los veterinarios habían dicho que había que arreglarle los dientes. No se había hecho, ya que a su edad es un riesgo que se ponga anestesia al gato y ya no despierte. A mediados del año el veterinario nos dijo que ya se podía posponer más.
El estado de su boca era malo, tenía un aliento muy feo y tenía problemas para comer. Decidimos hacerlo.
Por suerte, volvió bien y sin problemas de la anestesia, nos lo devolvieron aún medio dormido, pero muy feliz de estar de nuevo en casa.


Todo siguió como normal por algunos meses, hasta que una noche Max no volvió a casa. Alguien lo había tomado como “gato extraviado”, lo reportaron a una asociación local de protección de gatos. Al día siguiente pusimos volantes y contactamos a la asociación. Nos lo devolvieron con un olor horrible que tuvimos que bañarlo.
Compramos un localizador GPS para evitar que esto se repitiera. Identificamos a la señora que hizo la “obra de caridad”. Esta mujer le da de comer, a pesar de que Max usa un collar que dice “no me alimentes” y por compasión lo invita a su casa.
Le he pedido que por favor no lo admita a su casa y que no le dé comida. Sin embargo, la mujer no hace caso. Frecuentemente hemos tenido que ir a sacarlo de allí para que tome sus medicinas diarias. No sé que hechizo o embrujo le hizo esa mujer.


Por último, ya casi a final de año, unos días antes de Navidad, dejó de comer. Estaba muy desganado y no se quería mover de donde estaba. Logramos conseguir una cita con el veterinario. Lo revisaron y dijeron que “lo veían bien” para un gato de su edad(aunque nosotros veíamos que había perdido mucho peso). Le diagnosticaron una infección probable y le dieron antibióticos y medicina para los riñones. Lo de los riñones coincidió con un diagnóstico que dio una búsqueda rápida en internet.
El día de Navidad, cuando vinieron los padres de Jon a la tradicional cena, comenzó a repuntar. Comió un poco del pavo horneado y lentamente recuperó el apetito. He lives to fight again!

Pero, creo que esta vez fue muy cercano. El peso perdido no lo ha recuperado, aunque tenga buen apetito. Aunque aún juega, pide salir y pide de comer, yo creo que esta puede que haya sido ya la última vez que se recupera de tantos roces con la muerte.
Creeemos que este año será el último. Eso hemos dicho los tres años pasados, pero esta vez lo veo más delgado, duerme más y hay veces que ya tiene poco ánimo.

En fin, ese el resumen felino del 2023.

miércoles, 23 de febrero de 2022

Hay Alguien Allí?

Han pasado meses desde mi último post! Y antes de eso, mis entradas han sido muy raquíticas. Sin embargo, aún me aferro a la idea de tener mi blog.

No he tenido mucho que contar con la pandemia, ya que mis días se pasan trabajando desde casa.

Ya pronto inicio un retorno parcial a la oficina, tal vez eso me genere más cosas que contar.


Por lo pronto, aquí les dejo uno de mis intentos de comic.Hagan clic en la imagen para verla en tamaño original... 



jueves, 8 de abril de 2021

Días Difíciles

 Las últimas dos semanas han sido particularmente duras. Max, nuestro amado gato, estuvo muy enfermo.

Hace dos viernes dejó de comer y pasó un fin de semana muy letárgico. Esto había sucedido un par de veces antes, y el veterinario le había recetado un dieta especial.
Esta vez estuvo más grave y al final lo llevamos al veterinario de emergencia el domingo en la noche. Lo declararon deshidratado y lo tuvieron allí por dos noches (que pasamos en un estrés terrible).
Las noticias el lunes en la mañana fueron alentadoras, aunque aún seguía sin comer. En la noche, las cosas ya no iban bien. La doctora empezó a darnos la opción de ponerlo a dormir, aduciendo que es un gato de edad avanzada. Decidimos que le dieran un estimulante del apetito y mantenerlo una noche más en observación.

Para el martes en la tarde, el veterinario nos dijo que realmente recomendaba dormirlo, ya que no había ninguna mejoría y seguía sin comer. Jonathan y yo habíamos decidido traerlo a casa, para que no pasara sus últimos momentos con extraños y contratar un servicio a domicilio. Pedimos permiso en el trabajo y fuimos por él.

Al llegar allí, el veterinario nos explicó las opciones y volvió a sugerir el dormirlo, con nostros allí presentes. Nos negamos, ya que no queríamos que su fin fuera en ese lugar. Al final propuso un tratamiento con una inyección de esteroides, como último recurso. Nos advirtió que si no comía para el miércoles en la tarde, deberíamos pornerlo a dormir.

Lo recibimos y el gato estaba reventando de alegría al vernos. Todo el trayecto ronrroneó e hizo círculos en los confines de su jaula. Al legar a casa por fin comió algo y se desplomó, estaba completamente exhausto.

Los dos días siguientes fueron de tenerlo bajo estricta vigilancia, contando lo que comía y si tomaba agua, etc, etc.

A pesar de que ha mejorado mucho y que se comporta casi como antes, otra consulta con el veterinario no cambió el panorama. Los problemas que trae, en la tiroides, los riñones y el estómago son una terrible combinación. Por el momento sigue con esteroides y si continúa bien, en unas semanas lo volverá a ver el veterinario.

Por el momento está feliz, está contento, sale a la calle, come y juega, pero ya sabemos que en cualquier momento puede decaer.

En fin, tengo miedo: pronto mi pequeña familia se vuelverá aún más pequeña.
 

(Van a decir que soy un exagerado, pero incluso tuve que escribir este post en partes, por que me ganó la emoción).

jueves, 18 de febrero de 2021

Tentempié

Tenía un par de posts programados, listos para salir a principios y a mitad de Enero, de forma que el mes no quedara sin entradas en el blog.

Sin embargo, hubo un cambio de circunstancis que afectó un tema común a ambos posts. Decidí cancelarlos y cambiarlos de acuerdo a lo que había pasado.

La idea era publicar al menos el veintitantos del mes pasado. Como se puede ver el objetivo falló: aún no he tenido tiempo de actualizar ninguna de las entradas.

Mientras tanto, aquí les dejo un par de imágenes de la semana pasada.





Tuvimos un pequeño adelanto del Fimbulwinter, aunque sólo duró unos días.


Nota: este es el primer post que escribo en mi celular. Probablemente sea el último por que es una pesadilla escribir!

lunes, 16 de diciembre de 2019

El Mejor Gato Del Mundo

El pasado mes de Abril (aparte de lo ya relatado en este post) hubo otro evento feliz.

Hace algunos años, cuidamos el gato de unos amigos de Jonathan en varias ocasiones. Esta vez, nos pidieron que lo cuidáramos por unos meses en nuestra casa mientras ellos remodelaban la suya.
El problema es que el gato ya tiene bastantes años y un gato nuevo en el vecindario (más jóven, más grande y feroz) lo había atacado varias veces y dejado en un estado lastimero.
A nosotros nos gusta cuidar de él, así que aceptamos y nos lo dejaron en nuestro flat los primeros días de Abril.

Por casi un par de semanas el gato se quedó casi refugiado en el cuarto donde nos lo dejaron, ya que se veía que el cambio lo había afectado mucho y que no le gustaba estar en ese ambiente extraño. Pasados unos días, cerramos la puerta para impedirle regresar a su refugio y forzarlo a quedarse con nosotros mientras veíamos la tele.
Con mucha cautela procedió a tomar un sitio en el sofá.

Fast forward a Diciembre, hay que forzarlo a hacer espacio en el sofá para ver la tele, ya que se considera dueño y señor del flat.

Y es que a finales de Agosto, cuando estábamos por salir de vacaciones, al contactar a los dueños, nos ofrecieron quedarnos con él. Allá con ellos, el gato se tendría que convertir en recluso forzado, ya que el “gato feroz” (jajajaja) ha establecido un reinado de terror entre los antiguos pacíficos vecinos. Con nosotros, una vez que se adaptó al nuevo ambiente, el gato sale y pasea por horas, pero ha regresado sano y salvo, feliz de seguir vagando.

Aceptamos felices, ya que nos encariñamos bastante con él. Y creo que él también está feliz de recibir tanta atención.

Así que bueno, sin further ado, aquí les dejo algunas imágenes de Max, el mejor gato del mundo:


Mostrando su elegante collar.

En el sofá, apropiado de los cojines

Sobre mis piernas, contrastando con el colorido sarape.

Poniendo cara de mal genio al posar para la selfie.

Demostrándole a las pantuflas quién es el dueño de la situación.

sábado, 15 de junio de 2019

(Experimento) Pekar Se Ríe De Mi – 1 – Second Weekend Of June

Los eventos que se recuentan aquí, ocurrieron el 8 y 9 de Junio.

Hagan clic en la imagen para verla en tamaño original...




Las clases de arte fueron en Southend. La banda de rock tocó muy buenas rolas de los 70s.

Este es un experimento, para practicar dibujo.


Ya me dirán que les parece.

lunes, 1 de mayo de 2017

Corre, Que Te Alcanzan

En aras de perder peso y de hacer ejercicio, el Lunes pasado corrí por casi dos horas continuas.

Bueno, no exactamente corrí las dos horas, pero al menos, así me sentí a los pocos minutos de iniciar un nuevo programa de ejercicio que Jonathan y yo estamos tratando. El programa consiste en alternar un par de minutos corriendo y un par de minutos a paso veloz (al menos así es la primera semana) con miras a ampliar gradualmente el tiempo de correr.

El objetivo global del programa es ser capaz de correr 5K en unas semanas, de allí nombre: Couch to 5K.

Hasta el día de hoy lo hemos hecho 3 veces, pero yo creo que vamos a ignorar la guía del programa. La verdad estamos tan fuera de forma que los primeros días nos han dejado exhaustos y con dolor muscular al día siguiente. Así que yo creo que vamos a extender la primer semana del programa a por lo menos otras dos semanas, para ir tomando condición.

Y es que el problema de la “edá” es que cada vez me es más y más difícil perder peso. Y honestamente, el no perderlo me decepciona bastante y eso generalmente me hace desistir de mis intentos.

Pero bueno, esperemos que esta vez vaya mejor, ya que lo estoy haciendo en pareja.

Ya les comentaré como se desarrolla este programa.

domingo, 20 de noviembre de 2016

Esto También Sucedió En Un Tren

Hace tiempo, semanas antes de lo que conté en el post pasado, digamos en Junio, regresaba yo del trabajo hacia mi casa. Recuerdo que esta ocasión iba no tan tarde, pero apenas conseguí un asiento. Poco después de que me senté el tren se llenó por completo.

Mirando sobre mi libro noté que en los asientos del otro lado del vagón, junto al pasillo había un alguien vistiendo shorts de football. Excelentes piernas!

Sin embargo la cara del tipo estaba oscurecida por la mochila de alguien más.


Tuve que esperar un par de estaciones hasta que algunos pasajeros descendieron en West Ham. Terrible decepción: era un hombre bastante feo. Era un muchacho de raza hindú pero muy poco agraciado, terrible acné y muy feo.

(Paréntesis necesario: sí, aprecio la ironía de que alguien como yo, que siempre se ha quejado que por mi defecto facial la gente me rechaza se ponga a categorizar a las personas en “poco agraciados”.)



El tipo también iba mirando a su alrededor, echando un ojo a todos los demás pasajeros. Nuestras miradas se cruzaron y así permanecimos por unos momentos. A partir de ese momento varias veces que levanté la vista, lo encontré mirándome.


Yo estaba jugando Sudoku en mi celular, pero dos o tres veces vi que él me miró e hizo gestos notorios apuntando al suyo, creo que me esperaba contactarlo en alguna aplicación. Lo que él no sabía es que no tengo ninguna app en así en mi celular.


Así avanzamos en nuestro trayecto. El tren comenzó a vaciarse un poco, no completamente, pero lo suficiente para que él se pasara a uno de los asientos de la banca frente a mi, en el mismo lado del tren que yo iba.


Aprovechando el espacio el joven procedió a hacer “manspreading” lo que me permitió una buena vista de sus bien formadas piernas. Y en caso de que no supiera de lo que se trataba el asunto, el tipo en varias ocasiones se apretó el paquete discretamente mientras me miraba, como para no dejarme ninguna duda.

Traté de responder de manera indiferente (no tenía interés alguno), concentrándome en mi sudoku o en mi libro, pero claro que la vista de esas piernas y esos apretones de paquete me distraía.


El pasajero que iba directamente frente a mi bajó del tren, dejando espacio libre. El tipo aprovechó la oportunidad y se situó frente a mi, junto a la ventana. A mi lado creo había un asiento vacío y luego otro pasajero, leyendo el periódico.


Ya habíamos avanzado dentro de Essex, cuando el tipo hizo su jugada: movió su pie para chocar con el mío y cuando levanté la vista colocó su mano en su entrepierna e hizo otro de sus apretones de paquete. Yo moví mi pie, alejándolo del suyo y volví la mirada hacia mi celular.


Un par de minutos después, el tipo repitió el truco, tratando de dejarme en claro el asunto. Yo lo miré, recogí mis pies para que no hubiera contacto alguno e hice un gesto negativo con la cabeza. NO.


No sé si al tipo le pareció incomprensible mi negativa, pero minutos después se repitió la escena: su pie chocando con el mío, miradas cruzadas, apretón de paquete por su parte, negativa obvia por la mía. Decidí buscar un asiento en otro lugar, esperando la siguiente estación para que más pasajeros se bajaran del tren.


No hubo necesidad. Tal vez mi tercera negativa por fin consiguió que el mensaje le entrara en la cabeza. El tipo se levantó y se dirigió a la puerta, pero me volteó a ver, dirigiéndome una mirada de odio terrible. Yo desvié la vista sin entender su problema, digo, no es a fuerza, o sí?


Cuando bajó del tren y las puertas se cerraron volteé a mirarlo una vez más. La última vez que lo vi, el me estaba dedicando su dedo del medio mientras el tren me llevaba lejos…


Lo que le pasa a uno por andar mirando piernas…

sábado, 17 de septiembre de 2016

Sucedió En Un Tren

Hace algunas semanas, digamos a finales de Julio, regresaba yo del trabajo un poco tarde. Por más que lo intento, nunca consigo salir exactamente a las cinco. Así que allí tienen que se me pasaron los dos trenes rápidos e iba hacia la casa en uno de los trenes que se detienen en todas las estaciones. Obvio que el trayecto se hace más largo el número pi. De hecho, este post fue mayormente escrito en varios de esos trenes.
Como tomo el tren en la terminal y en esa ocasión había que esperar a que el tren saliera, tuve la opción de elegir el asiento. Obvio escogí uno de los asientos que prefiero para el viaje a casa: junto a la ventana, mirando hacia el frente del tren, con la ventana a mi derecha y una mesa. Nada mal, eh?
Conforme el momento de partir se acercaba el tren se llenó. Frente a mi se sentó un hombre bastante gordo que inmediatamente fue detectado por mi gaydar. Supongo que fueron sus manerismos. Otros dos tipos se sentaron en la misma mesa, dejando no espacio disponible. Bueno, total, empezó el viaje y dos o tres veces lo caché mirándome.

Y empezaron a pasar las estaciones, una y otra y otra más. Treinta y tantos minutos en el viaje y ya estamos dentro del maravilloso condado de Essex, en su esplendor rural. Durante el viaje el gordo tuvo un par de ataques de tos bastante ruidosos. Poco a poco el vagón del tren se va vaciando cuando cada "commuter" llega a su destino. Creo que fue en Laidon que el último de los otros dos pasajeros en la mesa se bajó y solamente quedamos el gordo y yo. En el vagón solamente iban otros tres o cuatro viajeros.

El gordo tuvo otro ataque de tos, bastante ruidoso. Al terminar dijo "Oh, excuse me, I've been having this cough all day".  Aprovechó la excusa de la tos para e inmediatamente me empezó a hacer plática.

De esa forma me enteré que ese día había sido su último día en un trabajo, que había tomado demasiados tragos y una bottella completa de jarabe para la tos, admitió que andaba medio drogado por la combinación, y que al día siguiente se iba de vacaciones a Portugal.

Durante todo el viaje me llegó la idea de que el tipo me estaba tirando la onda. Sentí la vibra de que definitivamente quería algo. Por desgracia que soy monógamo y el tipo me resultaba completamente no atractivo. Traté de ser lo más cortés que se puede y fingí que no entendía las sutiles sugerencias ( y que conste que el tipo fue sutil, nada de imponer o tratar de ligar a fuerza). ¡Cuántas veces no me pasó que cuando yo le tiraba la onda a alguien, me bateaban bien feo! Así que desde aquellos días decidí ser muy amable en estas situaciones.

Al final, justo cuando iba a contarme más detalles sobre lo que les había dicho a sus ex-jefes cuando se fue (en resumen: f**k you!), solamente le dije... "Well, this is me. Hope you get better soon. And enjoy your holiday!" y bajé del tren.

Confieso que me dió cierta alegría que alguien me tirara la onda, realmente me levantó un poco el autoestima.
Pero, ¿por qué no pudo ser Channing Tatum?

viernes, 12 de febrero de 2016

Primer Objetivo Del Año: Cumplido

Había hecho algunos comentarios sobre el hecho de que una mudanza me esperaba a fines del año pasado.

Jonathan y yo ya por fin conseguimos departamento!

Con la crisis inmobiliaria que está arrasando con el mercado de casas en Inglaterra y nuestro exceso de fondos, tuvimos que posponer las posibles compras varias veces. Debido a nuestros exiguos salarios, el trámite del a hipoteca con el banco fue un proceso más largo que el número pi y la Cuaresma juntos. Nuestro contrato incluye cláusulas en las que nuestras almas y/o primogénitos son formas de pago aceptables, lo que no me da muchas esperanzas para el futuro. Tampoco ayuda el hecho de que tuvimos que firmarlo con sangre, pero en fin.

Cuando ya por fin lo conseguimos, hubo muchas complicaciones y no nos pudimos cambiar debido al estado del departamento. Desde que lo compramos hemos tenido que hacer mucho DIY y el señor Suegro nos ha ayudado mucho con su sabiduría y habilidad para estos asuntos. Yo jamás en mi vida había levantado pisos de vinil, cortado tuberías, empapelado muros, etc.
Es por eso que mi presencia en la web se ha reducido tanto, ya que todos los fines de semana por los últimos dos meses y medio nos la hemos pasado en el lugar.

Finalmente, este Viernes pasado, ya decidimos mudarnos a como diera lugar.

El estado del lugar aún era caótico, pero habitable. En este fin de semana nos dedicamos a limpiar, a ordenar y a arreglar algunas cosas y ya al menos hay dos habitaciones y una cocina.
Le estoy muy agradecido a los padres de Jon por darnos asilo por tantos y tantos meses, pero juro que en cuanto tuvimos nuestro espacio propio, mi nivel de estrés bajó un montón.

El principal problema ahora es el trayecto al trabajo: Westcliff-on-Sea (donde está nuestro flat) se encuentra en la costa este de Inglaterra, donde el estuario del Támesis se encuentra con el Mar del Norte, a 50 y tantos kilómetros del centro de Londres. Añádase que ambos trabajamos en el oeste de Londres y resulta que los tiempos en ir y venir al trabajo se han alargado (aún más de lo que ya eran) tanto que perdemos casi 4 horas diarias en el ir y venir.
De mínimo estos tiempos "muertos" servirán para ponerme al día con la lectura y los podcasts, y en cuanto consiga algo para escribir (mejor que las notas en el celular) espero redactar alguna entrada en el blog durante ese laaaargo trayecto.