martes, 17 de abril de 2018

Crónicas De Amsterdam – III – El Segundo Día: Viernes (Mañana-Tarde)

Continuando con el viaje relatado en entradas anteriores (aquí la primera parte  y aquí la segunda) la fiesta navideña de mi compañía fue en Amsterdam y nos llevaron a casi todos para allá.

El viernes nos despertamos a una frígida mañana, muchos con bastante cruda, pero yo no estaba tan mal: No había bebido tanto la noche anterior y había alternado cerveza y coca-cola para mantenterme sobrio.

Esa mañana resultó que debíamos ir a la oficina de la compañía así allá fuimos arrastrando nuestras laptops. El trayecto nos llevó un buen rato, ya que la oficina está en el centro de Amsterdam y el hotel estaba bastante lejos. El desayuno fue hasta las 10 o algo así, hasta que encontramos un lugar donde descongelarnos. Todo estábamos famélicos.

Ya una vez con algo en el estómago fuimos a las oficinas de la compañía, donde supuestamente el jefe de jefes nos iba a dar un tour rápido por las oficinas y después estaríamon allí un par de horas como máximo, solamente revisando que no hubiera ningún problema antes del fin de semana, con la intención de partir de vuelta a nuestro hotel a las 2 o 3 pm…

Bueno, el tour nunca se materializó: nos pusieron en una sala de reuniones y mis jefes nos pusieron a trabajar y trabajar y trabajar y trabajar. El supuesto encuentro con el jefe/dueño de la compañía nunca ocurrió. Y, según mi jefe, el conocer al dueño era uno de los objetivos del viaje. Y era la razón por la que todos debíamos ir al viaje: para que nuestro jefe nos conociera. Y sin embargo, el jefe de jefes nunca se apareció (¿sería que no le interesaba conocer a los empleados de mero abajo? Naaaaaaaa, imposible).
Las tareas que teníamos se alargaron y se alargaron y se alargaron y se alargaron. Añádase el hecho de que tuvimos una reunión con uno de los empleados de la otra compañía (mezclada con un poco de políticas en la oficina). Tuvimos un lunch medio miserable, si mal no recuerdo unos sandwiches.

Como era de esperarse (al menos, ahora me parece obvio que debía haberlo esperado) no acabamos sino hasta casi las 5 de la tarde. Prácticamente un día de trabajo completo. Las chicas estaban fúricas ya que necesitaban horas y horas para arreglarse.

Ya saliendo, hubo que tomar taxis, y un compañero que tenía el mentado Uber nos rentó uno. Tuvimos que cruzar un puente sobre un canal porque el taxi estaba del otro lado, sólo para encontrarnos que nos habían cancelado el viaje por no llegar a tiempo. El clima era frío (tirándole a gélido) pero el día estaba despejado

Yo, lo único que quería era haber rechazado el viaje con más firmeza, pero bueno, a lo hecho, pecho. Así que después de comer algo, me arreglé para ir a la famosa cena (confieso que el "arreglarme" fue únicamente bañarme y ponerme ropa limpia).

A la hora acordada, serían las 7 u 8 de la noche (no recuerdo), nos encontramos en el lobby del hotel, esperando a los taxis que nos iban a llevar al lugar.
De los taxis, ni seña. Lo único que nos esperaba fuera del hotel era una nevada/granizada de proporciones tremendas!

4 comentarios:

  1. En mi actual empresa no se hacen cenas de Navidad y, por experiencias previas no las echo de menos, pero lo tuyo pinta aterrador.

    Un saludo.

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    1. Yo sí echo de menos la primera fiesta navideña de esta compañía: fue algo simple y disfrutable. Las dos últimas, las han querido hacer más complicadas y han sido suplifcios.
      ¿Aterrador? ¡Ya verás lo que viene!

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  2. Que día más poco estimulante: todo el mundo a trabajar, un frío que pela, resaca -casi- generalizada...solo Alexito parece mantener el tipo y creo que le va a hacer falta para lo que se avecina, jajaja, no sé porqué a mi también me invaden los malos presagios con respecto a lo que viene a continuación. ¿No hubo tiempo para el turismo?...Amsterdam debe ser bonito, ¿o no?
    Un abrazo, ¡y que el fin de semana sea fantástico!

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    1. El trabajar y trabajar en la "fiesta navideña" no debió de haberme sorprendido, así fue la situación en el año anterior.
      En mi opinión, lo que se avecina es muy feo. Ya me dirán uds si tengo la razón o si soy un quejica.

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