martes, 1 de marzo de 2016

Ingenuas Confesiones De Una Ingenua Juventud: Otra Vez El Músico – 5 –

Para las otras partes de esta confesión, click aqui.



A diferencia de la vez anterior que el Músico me llevó a una fiesta, esta no fue un desastre.
O, por lo menos, no fue un desastre desde el primer momento.

Esta vez era una fiesta con amigos más íntimos del Músico. Menos actitud de niños ricos. El Músico me presentó a varios de sus amigos de cuando había estado en la Universidad y eran todos bastante agradables. Aún así no me sentí muy incluido porque la mayoría de la plática giró alrededor de fútbol y mujeres. El Músico sabía bastante del primero y fingía bastante bien interés en lo segundo. Yo era completamente ignorante de ambos.

El Músico me señaló a un tipo a evitar: era amigo del señor X. No intentamos escondernos ni nada, solamente evitarlo. Aunque en la casa en la que era la fiesta, era imposible no toparse con él. Se suponía que todos en la fiesta eran amigos o conocidos, pero era obvio que había grupos y grupos.

Aparte de eso el Músico hizo cierto esfuerzo en presentarme a uno de sus amigos, llamémosle Miguel.
–  Mira Alex, allí está Miguel. Vamos a saludarlo. –
– ¿Quién es Miguel? –
– Un amigo de la Universidad. Miguel sale con un amigo de Daniel – me dijo el Músico al oído, sólo entre nosotros – pero es muy buena onda. –

Parecía que no había escape del ex de Músico. Sin embargo el tal Miguel era bastante agradable, más simpático que todos los otros amigos del Músico (aunque de acuerdo con el Músico sus gustos musicales eran terriblemente poperos).
Mientras el Músico tocaba algunas rolas me quedé platicando con él. Eventualmente la conversación se dirigió al tema de las relaciones.

– ¿Así que andas con el Músico? –
– Eh. Uh. No. Solamente somos amigos. – dije yo – Creo que él anda con alguien mas. –
– ¿Ah sí? ¿Con quien? – me pregunto ávidamente.

Y aunque yo era ingenuo comprendí que tal vez la había hablado demasiado.

– No sé, no le he preguntado. – Traté en vano de corregir mi error...

Cuando el Músico regresó con nosotros, yo quise decirle que la había regado pero no hubo la oportunidad: el tal Miguel no nos dejó solos.

– Y hace cuánto que se conocen? – preguntó Miguel.
– No sé, unos meses – dijo el Músico –. ¿Tú te acuerdas Alex? –
– Desde mitad del año pasado – dije yo.

Contra lo que yo me esperaba el Músico no tuvo problemas en decir que él y yo habíamos salido algunas veces, pero que de allí no había pasado la cosa. El Músico recibió llamadas en su celular, pero no las contestó. Cuando dejó de sonar me mostró el número: El Señor X.

– No deja de darme lata, – me comentó en comentario local, obviamente excluyendo a Miguel – ya me está hartando. –

La fiesta continuó y continuó. Yo que no tomaba tanto en aquellos días, tomé bastante más de lo que quería. El Músico se iba a tocar algunas canciones y regresaba a donde Miguel y yo estábamos. Amigos de ambos llegaban a platicar con el Músico y con Miguel. Cervezas y cubas aparecían y eran consumidas.
De repente, casi a las 2 y media de la madrugada, me di cuenta de que no había visto al Músico en un largo rato, tal vez más de una hora.
Tal vez lo que me había distraído era la discreta mano de Miguel que dibujaba figuras en mi espalda.
O tal vez sería que yo estaba enfocado en corresponderle.

16 comentarios:

  1. Que interesante se pone todo, ¿reaccionará el músico al verte con Miguel?

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  2. Eso de andar tomando mas de lo normal nos lleva a que Miguel se ponga a dibujar cosas en la espalda .... ¿qué paso después?

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    1. Se sabrá en algunos días, la continuación está en el tintero...

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  3. Jajaja, me ha hecho gracia lo de la completa ignorancia en mujeres y futbol:¡que terribles temas de conversación!...pero vaya, coincido con el resto del público en que la historia se ha detenido en el momento más interesante: ¿como ibas a enterarte de donde estaba el Músico con la situación que se te planteaba alrededor? Madrugada, alcohol, un dedo en tu espalda...¡ahhhhhh!

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    1. Dichosa juventud angelito, dichosa juventud...
      Jajaja, confiesto que esta es de las pocas aventuras que he tenido así de afortunadas.
      Los temas de conversación eran normales, la fiesta era casi 100% heterosexual, con algunas excepciones.

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  4. Buena narración, está muy interesante. Coincido con Susy, se queda en suspenso en el mejor momento (parece que te gusta dejar a tus lectores intrigados esperando la continuación).

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    1. Es mi trademark, así el lector tiene que volver, jejejeje

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  5. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  6. Esto va dar para una serie de muchos capítulos. Lost no le va a llegar ni a los tobillos.

    Un saludo.

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    1. Yo creo que por lo menos 3 entregas más, pero van despacio...

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  7. pero vaya con el tal Miguel, de modo qu'en ausencia del músico se empezó a poner candente la conversación...

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    1. Pues yo que culpa tengo si el Miguelito era un pirujo de primera...

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  8. y hyo que solo te puedo entender de futbol XD mi grupo ahora es compuesta de pura vieja XDD jaja
    hijole y luego que anrá pasado, shhaa quiero saber :D
    beshosh

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    1. En aquellos años yo no sabía ni de uno ni de otro. Así que no les pude seguir la conversación. Ya pronto se contará lo que pasó después

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  9. Y corren las apuestas!: Yo le voy a que el músico se perdió con el ex, que le vino a hacer escena la fiesta porque no le contestaban el celular :O.
    jajaja, lo siento, me quede con la mentalidad de drama del post anterior xD.
    Besote!

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