viernes, 20 de marzo de 2015

Ingenuas Confesiones De Una Ingenua Juventud: El Músico – 4 – (NSFW)

Para las otras partes de esta historia, click aqui.


Hace muchos años, cuando yo era joven e ingenuo (como opuesto a viejo e ingenuo) estuve en el cuarto de un tipo que tocaba la guitarra.

El Músico, tenía sus brazos alrededor de mi y comenzó a morder mi nuca muy suavemente.
Trató de meter su mano derecha en mis calzoncillos, mientras su mano izquierda me apretaba más contra él. Yo (aun desconcertado, pero aprovechando) desabroché mi cinturón para darle fácil acceso.
Mis pantalones cayeron a mis tobillos, Y él, ni tardo ni perezoso, metió su mano (no recuerdo si yo usaba trusa o boxer) y comenzó a tocarme.


– Te gusta, ¿verdad? – preguntó, mientras raspaba su barbilla contra mi nuca.
 Yo quise tocar su entrepierna, pero él usó su brazo para mantenerme pegado a él.
– Espera, – me dijo, mientras seguía tocando mi pene, tomando el control de la situación.

Así estuvimos dos o tres minutos, cuando él me soltó y me volteó para besarme (como siempre, él sabía a cigarro). Con mis manos ya libres pude tocarlo y notar que estaba bien excitado.
Él se hincó frente a mi y bajó mis calzoncillos y comenzó a chupármela con bastante ánimo, mientras su mano jugueteaba por allí abajo.

Después de unos minutos, se detuvo para quitarse la camisa y se tendió en la cama de espaldas. Bajándose los pantalones me dijo:
– Te toca – (¡bien romántico el tipo!)

Y pues... fue mi turno de regresar los favores.

Y si esperaban algo más porno en este post, van a quedar muy decepcionados. No hicimos más que sexo oral y nos masturbamos mutuamente. Ni siquiera nos quitamos la ropa interior, sólo nos la bajamos. Imagínense a dos tipos de 22 y 21 años, ambos urgidos y sin que nadie los haya tocado en semanas.... eso les dará una buena idea cuanto duró la sesión. No creo que hayamos llegado a los diez minutos, jejeje.

Nos limpiamos como pudimos y nos quedamos sentados en la cama. El prendió un cigarro y volvió a tomar su guitarra y siguió “sacando” la canción. Yo me puse a examinar sus CDs y le pedí algunos prestados.

Así estuvimos un rato (media hora, quizás) cuando su hermano golpeó la puerta y le gritó desde el otro lado:
– ¡M! ¡Ahí viene mi papa! –

El Músico se paró en chinga, y me dijo que me llevaría a mi casa. En la sala nos cruzamos con su padre, que iba llegando del trabajo. Yo probablemente no pude ni hablar de la pena, sólo recuerdo haber murmurado un:
– Buenas noches señor. –

Y creo que el señor contestó con un gruñido sin interés. El Músico dijo que me iba a llevar a mi casa.

En el camino a la casa, el Músico me dijo que tenía otra fiesta ese viernes y que, si yo quería ir, él pasaba por mi a las 9PM ese día. Yo accedí sin pensarlo mucho.

6 comentarios:

  1. Como explicar que este músico me da mala espina, jeje.

    A esperar el siguiente post, un saludo!.

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    1. Que si da mala espina o no, se ha convertido en una cuestion importante Ms. Mary... Tendré que hacer un post dedicado a eso...

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  2. Bueno, parece que al menos ha podido tomar una decisión sin que le dé un aneurisma jajajaja.

    Abrazotes.

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    1. Todo lo contrario al aneurisma.... Creo que lo disfrutó bastante!

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  3. ...y bueno al final se remató la faena, a pesar de que la juventud y las prisas dejasen poco espacio a los preliminares y fueseis tan directos al grano que casi os costó después recordar si fue un sueño o si fue de verdad. Yo también tengo mis dudas sobre el comportamiento de este músico, veremos que ocurre después...

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    1. En aquellos días yo no conocía los preliminares!

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