lunes, 16 de marzo de 2015

Ingenuas Confesiones De Una Ingenua Juventud: El Músico – 3 – (NSFW)

Para las otras partes de esta historia, click aqui.


Hace muchos años, cuando yo era joven e ingenuo (como opuesto a viejo e ingenuo) conocí a un músico en una fiesta, nos dimos un faje, pero olvidé pedirle su número de teléfono.
Una noche que regresé del trabajo, unos días después de dicha fiesta, mi mamá me dijo:
– Te vino a buscar un muchacho. Te dejo unos casetes. Están allí en la mesa. Y dijo que si quieres ir a la fiesta de XYZ el viernes, que le llames, aquí dejó su teléfono. –

Hice lo posible por no saltar de gusto. Me había dejado dos casetes, auténticos mix tapes. Durante la platica en su vocho me había prometido grabar canciones que me interesaban, pero pues yo pensé que andando tan pedo (borracho) ni se iba a acordar.
Tratando de no verme tan urgido decidí posponer la llamada al día siguiente.


Así que le llamé desde el trabajo y le dije que cuando nos veíamos. Él me contestó algo como:
– Pues ven a la casa si quieres, estoy sacando música –

Resultó que su casa estaba no muy lejos de la oficina, así que decidí ir a la salida del trabajo.
Llegué y su hermano me abrió la puerta. M apareció, me llevó a su cuarto y cerró la puerta. Su cuarto era fantástico, tenia un muro cubierto de libreros y estantes todos llenos de discos, casetes y CDs. Dos estéreos, un tornamesa, walkmans etc. Un póster del Revolver de los Beatles y uno del Dark Side Of The Moon de Pink Floyd adornaban el otro muro.
Empezamos a platicar. De que platicamos, se preguntaran ustedes... Pues de música! Que si había oído los casetes, que si los Stones eran mejor que los Beatles, que si me gustaba Metallica, etc. M conocía de grupos, canciones y álbums como nadie más.
Entre plática y plática, él estaba “sacando” una canción. No se si haya quien aún haga esto: él ponía una canción en el estéreo y trataba de reproducir dos o tres acordes. Los escribía en una hoja y regresaba la cinta un poco. De nuevo los oía y trataba de sacarlos otra vez. Así hasta que cuadraban. Era un proceso lento y aburridísimo para el espectador que no está involucrado.
Y todo esto mientras su rodilla y mi pierna volvían al contacto constante.
Yo andaba bastante emocionado y pues, la neta, bastante urgido. Y créanme, no importaba cuanto me gustara “Ramblin' Man” de The Allman Brothers o “Southern Cross” de Crosby, Still & Nash (no recuerdo cual de las dos canciones estaba intentando sacar), después de oír un fragmento doce veces, uno se aburre rápidamente. Así que procedí a la acción: le comencé a tocar la pierna, acariciándolo suavemente.
Él me volteó a ver y me dijo muy serio:
– No empieces con puterías. –

Lo cual obviamente me sacó mucho de onda. Si no le parecía  o no le gustaba, ¿qué habíamos hecho el sábado? ¿Y para qué me había invitado? Yo probablemente estaba con cara de “WTF”.  Sin embargo su pierna seguía tocándome y presionándome. No supe bien que hacer y recuerdo haberle dicho que me iba.
Él inmediatamente me dijo:
– Quédate, estamos chido. Nomás no empieces con chingaderas. –

Yo, todo confundido, me puse a examinar su inmensa colección de discos, casetes, CDs. En su escritorio tenía la letra de una canción, que había copiado del estéreo: vamos a decir que era “Southern Cross” (o tal vez “Ramblin' Man”, en mi memoria, esas son las dos canciones que están ligadas a este episodio). El Músico las había escrito de la misma manera que sus acordes, escuchando un poco y escribiendo lo que él creía que decía. Su nivel de inglés no era muy bueno porque las letras no tenían mucho sentido. Me puse a corregir algunos de los errores obvios. De repente el wey dejó la guitarra y se puso justo detrás de mi.
– Mira, esa es una gran ayuda. –

Sus brazos tomaron la hoja que yo estaba checando y me rodearon.
Yo probablemente contesté algo como:
– Ah. –

Y tragué saliva al sentir su cuerpo presionarse contra el mío.

14 comentarios:

  1. ash, lo odio, o sea como? las incongruencias de ese tipo siempre me sacan de balance y me sacan canas verdes también.

    pero bueno, cada vez nos dejas mas picados caray.

    salu2

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    1. Tendrán que seguir leyendo. Realmente el Músico no era tan malo. Ya se verá. Lo decidirán ustedes cuando acabe este relato.
      Eso sí, tal vez se le puede calificar de incongruente...

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  2. Cabrón. Me da hasta un dolor en el vientre, ¿Por qué hacen eso?

    Malditos.

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    1. Al principio me sacaba mucho de onda.
      Tendra que verse a donde va esto...

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  3. Detesto cuando hacen eso agrr
    Y luego ??

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    1. Las primeras veces me dio coraje, pero luego ya le agarre la onda...
      La continuacion, el jueves o viernes mi tigre, dependiendo de la carga laboral

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  4. Me aúno a la protesta: que espeso el músico!, jajaja, pero bueeeno, a esperar el siguiente capitulo.

    No te olvides de Ficción: Gloriela — 5 —, no deje colgado a sus lectores, si?! n_n

    Un saludote!!.

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    1. Claro que no olvido!
      Tengo post pendientes, y juzgando por la popularidad esta es la prioridad:
      1.- El Músico – 4 – [Parece que a todos les gusta ver como sufri hace tiempo, jejeje] Esperamos que pueda programarlo para el viernes, si no, el Lunes.
      2.- UPDATE, tengo que contar sobre el nuevo trabajo. Dos o tres dias despues del post 1.
      3.- Ficción: Gloriela — 5 — Cuando haya oportunidad. El post esta apenas en el tintero.

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  5. Jamás me ha pasado eso, pero yo me hubiera ido indignado jajajajajaja.

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    1. Pues si me indigne, pero no me fui porque, pues... puedo explicarlo: yo andaba urgido!!! Jajajaja!
      E, insisto, el Músico no era tan malo como parece.... o tal vez si lo era... ya ni se!

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  6. Veo que el músico tenía complejo de virgen de Triana: un paso adelante y otro atrás. Nunca me he visto en una así pero seguramente reaccionase mal. Ya me he leído las partes anteriores y estoy deseando conocer el desenlace.

    Abrazotes.

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    1. Pues.... asi es, un poco de eso tenia. Era un poco de machismo mezclado con homofobia interna y un generoso toque de desesperacion.
      Que bien que hayas leido las otras partes, espero postear la continuacion pronto...
      Un abrazo

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  7. Ahhh, jaja, yo también pensé que apenas cerrase la puerta tras vosotros iba a apresurarse en terminar la faena que comenzaron unos días atrás, ¿porqué procedería así?...ahhh, pero el momento rodilla contra pierna persistía, algo quedaba que contar...y ahí le tienes abrazándote por la espalda, ¡que bonito!

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    1. Tendras que leer toda la historia para que veas que pasó... Hasta ahora, nadie ha quedado muy feliz con esta Ingenua Confesión

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