lunes, 15 de diciembre de 2014

Missed Connections — 3 —

Para leer la primera parte, haz click aquí. Y para la segunda, aquí.
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Después de que mi amistad con una pareja gay fallara, volví a perderlos de vista cuando me cambié por primera vez a Londres.
Pasó un tiempo y un día, de la nada, se me ocurrió mandarle un correo a Carlos. Después de unas semanas me contesto. Ahora vivía en Querétaro y había vuelto con Lalo. Tenían un buen departamento ya que sus trabajos les habían permitido hacer la mudanza.
Nuestros intercambios se volvieron mas y mas esporádicos, pasando meses e incluso años entre correo y correo. Pero, aun así se podía ver que el patrón seguía allí: vivían juntos, se peleaban, se separaban, volvían. Lalo tenia problemas para mantenerse en trabajos, ya que les perdía el interés o se metía en broncas. No duraba mas de un par de años en cada trabajo. Carlos lo ayudaba, lo animaba, pero en ocasiones no podía mas.
En el 2006, Carlos me confirmo que ya se había decidido a no volver con el. Que ya habían terminado en forma definitiva. Que aunque Lalo lo había buscado para que regresaran.  Carlos con mucho dolor, según me contó, se había mantenido fuerte en su decisión.
Después de eso, no supe nada de Carlos.
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Finalmente, y para no hacer el cuento largo, después de años sin saber nada de él, en 2012 una conocida publicó en su Facebook que Lalo había muerto. Yo no supe nada hasta que otras personas mandaron mensajes y se pudo establecer que se suicidó. Ya no pudo con sus problemas y decidió terminarlos de manera drástica.
Inmediatamente le mande un correo a Carlos... Rebotó, la cuenta de correo ya no existe.

4 comentarios:

  1. Que desolación, que triste tu relato.


    Un abrazo Alex

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    1. Pues es algo que pasó, creo que nadie pudo haberlo evitado.
      Si ni su familia, ni su novio pudieron ayudarlo... yo, que lo conoci y lo traté tan poco, qué pude haber hecho?

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  2. ¡Ahh, que terrible final!...desde luego sobre lo que pasó en la vida de los dos después de salir tú de ella no tienes ninguna responsabilidad ( algo que se me ocurre decirte al leer lo que te cuestionas al responder el comentario anterior acerca de lo que podrías haber hecho tú ), casi fuiste nada más un involuntario "testigo esporádico" de los acontecimientos.
    Pero entiendo que te produjera tristeza, y es cierto que cuando alguien comete una locura así todos los que le rodean se preguntan si no tuvieron un poco de culpa por no haber sido capaces de ver las señales de lo que estaba a punto de ocurrir...

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    1. Siempre que algo así sucede nos queda la idea de que pudimos haber hecho algo para evitarlo... Pero... qué pude haber hecho? Y su familia, por que no hicieron nada?
      En fin... esta historia a veces me pone triste... es alguien que conocí, pero tampoco tuve contacto con el por años

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