miércoles, 13 de abril de 2016

Ingenuas Confesiones De Una Ingenua Juventud: Otra Vez El Músico – 6 –

Recuerden que esta es una entrada programada.
Para las otras partes de esta confesión, click aqui.



Hace muchos años, cuando yo era joven e ingenuo (como opuesto a viejo e ingenuo) mi “ex” el Músico me llevó a una fiesta donde conocí a sus amigos hetero y a alguien de su círculo gay. Cuando el Músico nos dejó solos, comenzamos una pequeña sesión de coqueteo que sólo acabó cuando el Músico nos sorprendió.

¡Mira nada más cabrón! – exclamó la voz del Músico, apareciendo de repente – Si no se te puede dejar solo. – le dijo a Miguel. – Luego por que tu novio te cela tanto, cabrón. –

Y tú, – dirigiéndose a mi – mira nada más como andas. Vente, te llevo a tu casa. ¿Cuántas te tomaste wey? –
Músico – dijo Miguel – no seas malo, dame un ride a mi también, no traigo carro. –

Recuerdo que hubo una discusión sobre si el Músico llevaba a Miguel o no, al final se decidió a medio ayudarle. El Músico nos dejó por unos momentos mientras iba a buscar su vochito. Miguel aprovechó para pasarme su número de teléfono…

Miguel, te dejo en el Hospital Central (conocido lugar de la ciudad) si quieres. Si no, ni te subas, – sentenció el Músico desde el volante – no soy taxi. –
No manches, Músico. – dijo Miguel – Haz paro, llévame a mi casa. Ya es bien tarde. –
No seas sangrón Músico, – dije yo – dale un aventón. –
Tú cállate, – me respondió el Músico – que ni me tuvieras tan contento. ¿Qué hacías con este cabrón? –

[[Aclaro que todo los diálogos en este post no son mas que una extrapolación de mis recuerdos ebrios y de cosas que pasaron después, no se fíen de la exactitud]]

Ah cabrón, – dije yo – ¿me vas a reclamar o qué? ¿A ti que te va o te viene lo que estábamos haciendo? –
Mira wey, – me contestó el Músico – andas muy pedo para ponerte al tiro. A este cabrón, – apuntando a Miguel – no se le puede dejar solo con nadie. –
Pinche Músico – dijo Miguel desde el asiento trasero – no me quemes. –
¡Ya cállense los dos! – exclamó el Músico – ¡Tú, – dirigiéndose a Miguel – no digas nada o te me vas a chingar a tu madre! ¡Y tú, – señalándome – estás muy pinche borracho para saber en lo que te metes! –

Se hizo el silencio por unos minutos y por fin llegamos a la glorieta del Hospital Central. Miguel se bajó del carro y se despidió.

Pinche Músico – le dije en cuanto estuvimos solos – te pasas. No tenías que decir esas cosas. Ni mi Miguel ni yo no te hicimos nada. Eres un culero. –

El Músico detuvo el auto en la calle que corre al lado de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí y habló conmigo.

Alex, la neta no sabes en lo que te metes. Ese Miguel es un cabrón, a ese wey no le interesas. – me dijo – Le vale madres con quien meterse. Sólo quiere tirarte y ya. No te involucres con él. –
Mira Músico... – traté de decirle.
No, escúchame. Miguel es de lo peor. Siempre tiene problemas con su novio por eso. La neta tú andas muy urgido, el pinche Innombrable te trae mal. Pero este cabrón nomás quiere chingarte. No quiere nada contigo. –
¿Y si yo también nada más quiero coger? – le respondí.

El Músico no lo pensó ni un momento.

Pues aquí estoy yo. – me contestó.

lunes, 4 de abril de 2016

Marchas Forzadas

Por causas de fuerza mayor, este blog quedará en estado de suspensión hasta fin de Abril. Las razones serán claras en unas semanas. Sin embargo, para que vean como los quiero, he estado trabajando a marchas forzadas para dejar algunos posts programados (incluyendo este que están leyendo).

Aparte de este, la continuación de la actual Ingenua Confesión ya está lista y programada. Estoy usando mis trayectos para tratar de escribir lo más que puedo, pero perdonen si no hay mucho contenido en el blog.

Continuando en la misma nota, lo que sí no podré hacer es contestar comentarios. Como tal vez hayan notado, tengo la política de responder a todos los comentarios en el blog, pero últimamente he andado un poco atrasado. Prometo ponerme al día en los comentarios existentes esta semana, pero no creo poder contestar a nada nuevo hasta los últimos días de abril.