jueves, 29 de octubre de 2015

Ingenuas Confesiones De Una Ingenua Juventud: Otra Vez El Músico – 4 –

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Hace muchos años, cuando yo era joven e ingenuo (como opuesto a viejo e ingenuo) me reencontré con el Músico en la disco gay de la ciudad, y al día siguiente me invitó a tomar un café y al mirador de la ciudad.
Mientras estábamos en el mirador, el Músico y yo nos actualizamos mutuamente en nuestrais historias románticas. Yo, como ya lo relaté en la entrada anterior, le conté sobre el Innombrable, como lo había conocido y como era nuestra relación.
Él, por su parte, me contó que había sido de su vida desde que nuestra relación había terminado.
Él había vuelto con Daniel, su ex, pero como yo lo había predicho no duraron más que un par de meses. Aparentemente el Músico consideraba a Daniel un poco aburrido y Daniel consideraba al Músico un sangrón.
Obviamente, entre ellos había afecto o cariño o qué sé yo, pero no era compatibles en una relación. Después de eso (según el Músico) se habían visto de forma irregular, algunas veces habían hecho algo, aún cuando Daniel ya andaba con alguien más.
Todo eso sonaba un poco extraño a mis oídos, ya que no podría haber hecho algo así (no entonces y no creo que ahora).

– Y el tipo, señor X? –  le pregunté.

El Músico me contó que el Señor X era un "amigo de un amigo" que había conocido "por allí" hacía un tiempo. En una forma muy típica de él, no me dio más detalles de como se conocieron más allá de esas elusivas respuestas.
La relación entre el Señor X y el Músico era algo de interés mutuo y un poco (o un mucho?) de chichifeo: el Señor X le compraba cosas al Músico y lo invitaba a salir. El Músico salía con él y tenían sexo ocasional (admito que entonces inocentemente creí el "ocasional", no por nada estas son Ingenuas Confesiones).
El Músico había dejado la universidad por un tiempo, aunque según esto sus padres lo estaban presionando para que volviera.
Una de esas formas era que le habían reducido sus fondos, así que el dinero que el Señor X le daba era un buen complemento.
Yo no sé si eso haya sido cierto. En aquel entonces de seguro lo creí, ahora no sé. En retrospectiva veo que al Músico nunca le faltaba dinero ni para alcohol ni gasolina ni nada. Tampoco tenía empleo. Así que, o los padres no le habían cortado los fondos, o el Señor X le daba más que "una ayuda ocasional".

Para no hacer el cuento largo, estuvimos allí un par de horas, oyendo música, platicando y con uno que otro beso (ni fueron tantos).
Mientras me llevaba a mi casa El Músico me pidió vernos otra vez y yo, que andaba muy deprimido, acepté.
– Voy a tocar en una fiesta en dos sábados, quieres venir?–
– Ok – le dije, olvidándome de la última fiesta a la que me había invitado.
– Te llamo en la semana – me dijo el Músico cuando me dejó en la puerta.
Yo revisé mi celular y vi que tenía varias llamadas perdidas del Innombrable.

viernes, 2 de octubre de 2015

Julio: The Lake District – 1 –

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El pasado mes de Julio, Jonathan y yo por fin conseguimos tiempo libre para tomarnos unas merecidas vacaciones. Y sí, ya sé que yo apenas llevaba unos meses trabajando, pero digo “merecidas” por que fue la primera vez en años que no tuvimos que estar contando cada centavo y pudimos relajarnos un poco.
Las vacaciones consistieron en dos etapas: salir de Londres el viernes en la tarde hacia Liverpool (donde nos hospedaríamos con unos amigos de Jon) y de allí salir el domingo hacia The Lake District, aún más al norte.

El comienzo de las vacaciones fue un poco malo porque teníamos planeado trabajar medio día desde casa y luego partir. Sin embargo yo tuve que entregar un proyecto y la salida se retrasó hasta casi las 4pm. Salimos estresados, molestos y a la mera hora del tráfico. Así que el trayecto a Liverpool se nos hizo más largo que recorrer el Camino de la Seda.
Pero en fin… llegamos.

Los amigos de Jon (G y J) son una pareja gay que nos hospedaron por un par de días. La estancia en Liverpool se vió un poco ensombrecida porque la tía de uno de ellos falleció la madrugada del viernes. Así que en lugar de estar en ánimo festivo, estuvimos prácticamente todo el fin de semana en su flat, ni siquiera salimos al pub.

He aquí a Rags, su gato.


El sábado salimos a la playa por un rato, a una reserva de Ardillas Rojas, donde nos topamos con este tronco tallado (eso es tener talento y paciencia, verdad?) y fuimos a meternos al mar. O al menos chapotear un poco pues por mi cara pueden ver que a pesar de ser pleno Julio estaba medio gélido.




El domingo partimos hacia nuestro destino, The Lake District, un pequeño rincón en el noreste de Inglaterra, salpicado de lagos (de allí el nombre). En realidad está salpicado de “meres”, que es el nombre que se les da a lagos que son poco profundos para su tamaño.

El lugar que rentamos para hospedarnos es una pequeña casita en medio de la nada, aquí se ven los campos que nos rodeaban.

Había que caminar una milla y media para llegar al pub más cercano, así que empredimos la caminata en cuanto se pudo. Intentamos entablar amistad con los habitantes locales, pero solamente se nos quedaron viendo como a invasores:


El Lunes fuimos a visitar las ruinas del Muro de Adrián, que yo llevaba años queriendo conocer.
Aquí se ve a Jonathan, casi preparándose a defender Britanniae de los bárbaros del norte.

Yo sentado en las ruinas del muro.

También visitamos un pequeño sitio arqueológico con réplicas de los restos de un Templo de Mithras, un dios que los romanos (particularmente los legionarios) tomaron "prestado" de las regiones persas.


Estas son un par de fotos tomadas en el Museo del Muro de Adrián. Aunque están incluidas en el mapa no vimos ninguna nutria. :(


Y esta es una explicación inexacta. Creo que mezclaron causa y efecto. No es que su matrimonio infeliz llevara a que el Emperador Adrián tuviera relaciones homosexuales, sino que más bien sus relaciones homosexuales hiceron que su matrimonio con Sabina fuera infeliz.

El martes fuimos a Glenridding, un pueblo en las orillas de Ullswater, uno de los lagos anteriormente mencionados. De allí tomamos un bota a Aire Falls, una pequeña cascada...




Héme aquí recargado en uno de los múltiples especímenes de árboles raros en esa reserva natural.

Y esta es una vista de Ullswater desde el bote....


En estas partes norteñas de Inglaterra, aún hay suficientes de las nativas ardillas rojas en lugar de las invasoras ardillas grises. Así que el público está muy a la viva por si ven a una de las malvadas invasoras:

El miércoles fuimos a Ambleside. Aquí vemos que también es hogar de ardillas rojas, homenajeadas en esta banca (nótese al fondo la pierna y pie del dueño de mis quincenas).

Una de las atracciones del lugar es esta mini-casa:

Y hasta aquí le dajaré el día de hoy....