lunes, 23 de febrero de 2015

Cerrado Por Derribo

Ahora sí, esta vez he terminado completamente de eliminar mi antiguo blog Delirios.

Solamente quedan la primera y la última entrada como testigos. Después de 12 años y más de 27000 visitas, se cerró definitivamente.

martes, 17 de febrero de 2015

Noticias

Como han visto, he estado actualizando de forma esporádica, aunque no he podido establecer el ritmo de posts que quiero.

 Espero, una vez que las cosas se hayan regularizado, postear de forma regular dos veces por semana.
Por el momento, esta semana solo habrá un post definitivo (este que están leyendo), con la posibilidad de que concluya mis lecturas de Enero.

Y para que no digan que los dejo sin saber que pasa, he aquí lo que ha pasado últimamente:
  • Gracias a la magia de los boletos baratos, fuimos a ver Henry IV, en una presentación teatral de la Compañía Real de Shakespeare.
  • Y de igual forma, al ballet Eugene Onegin. En ambos casos nuestros asientos estaban mero atrás, pero valió la pena.
  • Debido a que yo estaba (o estoy) adquiriendo la grácil forma de un cetáceo encallado, Jonathan decidió invitarme amablemente (léase me llevo prácticamente a rastras) a unirme al gimnasio. He ido un par de días y no lo he odiado tanto como recuerdo haberlo odiado hace algunos años.



Y bueno, la noticia mas importante de estas últimas semanas es que....

¡Ya tengo trabajo!
O, mejor dicho, más o menos tengo trabajo.
Después de innumerables entrevistas fallidas y decepción tras decepción, usando maña en lugar de fuerza, conseguí una posición temporal en una empresa de software, así que por lo menos ya tengo algo que hacer durante el día. Más detalles, próximamente. Seguiremos informando.

miércoles, 11 de febrero de 2015

Ficción: Gloriela — 4 —

Para las ligas a las otras partes de esta historia: pulse aqui.



Al principio se me hacía muy raro que había ocasiones cuando me decía “es que hoy no puedo”, “hoy tengo el otro trabajo”, “nos vemos el lunes”, pero por el tiempo decidí aceptar lo que la vida me estaba dando y disfrutarlo mientras durara.
Digo, no había dudas en nuestra relación: cada uno era libre de hacer lo que le pegara la gana. Gloriela era una cita para días sin tele, para tardes lluviosas o noches frías. Íbamos al cine o a cenar o por un café. Ella me llamaba o me preguntaba a la hora de la comida si nos veíamos. Yo le marcaba si me sentía solo o cachondo. Ella hacía lo mismo. Gloriela no me impuso condiciones, nunca me pidió que fuéramos novios. No sé que hubiera hecho en ese caso. Éramos amigos, confidentes y también cogíamos, pero nada más.
Esto se confirmaba cuando le llamaba y su celular me mandaba al buzón: no era completamente mía y nunca lo sería. Yo tampoco podía exigirle que dejara de hacer eso, no estaba en mi derecho.



Un viernes de puente en la mañana sonó mi celular. Era ella.
— ¿Puedo ir a tu departamento? ¿Vas a hacer algo? — me preguntó.
Yo estaba viendo la televisión en la cama, aún sin vestirme.
— No, no tengo plan. Ven. —

Llegó media hora después. Se veía cansada y con ojeras.
— ¡Uff! Estoy muerta. — me tocó la panza como siempre y me dijo al ver mi respuesta: — Ni empieces, estoy hasta la madre. —
— ¿Y eso? —
— Estuve toda la noche con alguien que me mandó Carrillo, vengo derecho de allá. — me contestó.
— Ah. — dije secamente, molesto por la situación. Me dirigí a la cocina. — ¿Quieres algo de desayunar? Apenas me estoy levantando. —
— Sí, tengo mucha hambre.—
— Si quieres báñate en lo que preparo algo. —
— Está bien. — me dijo.

Mientras preparaba unos huevos con jamón me volvió a asaltar la confusión habitual.
¿Qué hacía yo con Gloriela?
¿Qué hacía Gloriela conmigo?

Yo me cuidaba y suponía que ella se cuidaba, así que no tenía miedo de contagiarme algo. Pero me daba coraje que ella no me pertenecía. Por milésima vez traté de decirme que así era esto, pero la confusión volvía.
Sabia que era un asunto de ego, más que de cariño.
Y aclaro: yo no quería a Gloriela.


Me gustaba, me gustaba coger con ella y ya. Eso lo sabíamos ambos.
Lo que no me latía era que alguien más se la estuviera cogiendo. Según yo, yo era muy liberal y éramos “amigos con derechos”, o lo que fuéramos, y nada más.
Pero no, yo la sentía como mi propiedad. Quería que fuera mía y de nadie más. Tenía celos de los otros. No sé porque me la imaginaba con muchos, con cientos de hombres.
Y peor, me la imaginaba gozando más con ellos que conmigo. Me daba un chingo de coraje.
Eso solamente lo sabía yo.


Gloriela salió de bañarse y se veía mejor, más descansada. Logré acallar mis dudas y traté de pasar un día de descanso agradable: películas, botanas, unas cervezas. La mañana y tarde pasaron rápido y sin incidente hasta que como a las tres y media, otra vez sonó mi celular.
No indicaba el numero de la persona que llamaba.

— ¿Bueno? —
— Buenas tardes Luis. —

Era Carrillo. Mi jefe.

lunes, 9 de febrero de 2015

Lecturas Enero — 2 —

Y continuando con la lista, aquí van mas cosas que leí este pasado mes de Enero.
Supergirl: Out Of The Past
Pues estoy muy desconectado del universo DC (siempre he sido más fan de Marvel), así que no se muy bien cual es la situación al comienzo de este cómic. Se que ocurre después de The New 52, pero nada más. La Supergirl que yo conocía en los 90s no era de Kripton, sino una metamorfa con telekinesis. La de este cómic es más como la Supergirl original, la prima adulta de Superman.
Kara ha decido abandonar la Tierra porque nadie la ayuda: está muriendo de envenenamiento por kriptonita. Ni siquiera su primo Superman, ya que aparentemente fue engañada por un loco que quería reconstruir Kripton (o algo así). Viajando por el espacio, se encuentra una raza extraterrestre cuya misión es clasificar y recuperar planetas perdidos. Le proponen usar sus recuerdos de Kripton para reconstruirlo y ella, aunque con dudas, acepta. Resulta que en realidad esta raza esta siendo controlada por Cyborg Superman. Él se reconoce como kriptoniano pero no sabe nada más sobre sí mismo: necesita los recuerdos de un verdadero kriptoniano para recuperar su memoria y establecer su identidad. Supergirl se rehúsa a ayudarlo y él la toma prisionera. Y en otro giro de tuerca, resulta que el cyborg esta rebelándose contra su creador: Brainiac! Oh, y hay otro giro mas, resulta que el cyborg es el padre de Kara!
El resto del tomo es una historia con bastante continuidad: Una entidad cósmica lleva a Kara, Superman y Superboy en un viaje mágico y misterioso por el tiempo para asegurar que Kripton sea destruido o que no sea reconstruido o algo así. La verdad deje de leerla porque no entendí que diablos estaba pasando.

All-Star Superman Vol. 1
Escritor: Grant Morrison. Artist: Frank Quitely.

Esta versión de Superman es genial, la combinación del guion de Morrison y el arte de Quitely nos dan uno de los mejores Supes que he leído.
Lex Luthor se las ingenia para matar a Superman: lo engaña para que intente salvar una cápsula espacial en la corona del Sol. Los poderes de Superman provienen de absorber energía del Sol, pero esta exposición es excesiva. Las células de su cuerpo se sobrecargan de energía y, aunque sus poderes aumentan, comienzan a morir. El tiempo de vida de Superman es limitado.

Qué hacer cuando eres Superman y estás muriendo?
Le revelas a Lois Lane tu verdadera identidad, te enfrentas a Samson y Atlas, le otorgas a Lois una copia de tus poderes por 24 horas en su cumpleaños, en tu identidad de Clark Kent entrevistas a Lex Luthor en prisión, te envenenas con Kriptonita en un laboratorio en la Luna y tratas de matar a Jimmy Olsen, etc, etc...
Ufff! Brillante, simplemente brillante.
Una gran ventaja de esta versión es que no está lastrada con la continuidad. Superman, Lois, Lex, Jimmy, Perry son personajes por todos conocidos, pero los sucesos en este historia no afectan el "verdadero" universo DC. Esta es una historia que vive en su propia continuidad, dándole a los creadores la libertad de hacer lo que quieran con personajes por todos conocidos.
Les recomiendo altamente este cómic.
Ultima – Stephen Baxter Sería muy tedioso resumir este libro. Basta decir que es la secuela de Proxima, del mismo autor, que fue publicado hace un año y medio más o menos.
El señor Baxter no es mucho de darle profundidad a sus personajes (le sale mejor escribir sobre mamuts!) solamente nos da motivos para sus acciones.
Ciencia ficción bastante amena, lo disfruté mucho.