jueves, 21 de agosto de 2014

Ingenuas Confesiones De Una Ingenua Juventud I

Hace muchos años, cuando yo era joven e ingenuo (como opuesto a viejo e ingenuo) salí con un tipo.

Y no es que sea sangrón o le tenga mal feeling, pero no me acuerdo de su nombre. ¿Josué, David? Ni idea, dejémoslo en Josué y nos ahorramos broncas.
Nos conocimos en el interné de aquellas prehistorias, había algo que se llamaba "el messenger" (también conocido como MSN, búsquenlo en la sección de software arcaico) y te podías conectar a salas de chat. Una de las salas de chat era... "GAYS Y LESBIANAS", obvio que allí todo el mundo entraba con seudónimos, y te ponías a platicar a toda la velocidad que tu módem de 128 lo permitía.
Bueno, X, ya no le hago mas a la mam.... Pasó hace muchos años y ya.



Total que conocí al tal Josué. El era un poco más alto que yo, más moreno que yo y creo que un año más joven. Él me apodó "Güero" las veces que nos vimos.
Los dos éramos un poco inexpertos e ingenuos. Para nuestros 22 y 21 años respectivos estábamos medio mensos.

Él fue el primero con el que salí, salimos en plan de "vamos a conocernos a ver que pasa", pero nunca hubo mucha química.
Salimos varias veces a caminar al centro de la ciudad. Yo era el que tenía lana porque mi empleo me pagaba más, así que yo compraba las nieves. Creo que el trabajaba en una tienda, no recuerdo, y vivía con su mama y su hermana. Recuerdo mucho que teníamos una disonancia, a el no le gustaba leer. Él era fanático de Big Brother (esto fue durante la primera vez que se transmitió en México) y yo le quería explicar que eso provenía de un libro de George Orwell. Él era fan de Quantum Leap (creo que me confesó que su fantasía era el actor Scott Bakula), yo era fan de los libros de ciencia ficción y los comics.

Varias veces le quise robar un beso y no se dejó. Él fue el primer hombre que me besó que yo quería que me besara. No hicimos nada más allá de unos roces de verga sobre el pantalón ya que ninguno de los dos tenía un lugar a donde ir.
Casi siempre lo llevaba al lugar donde el tomaba el camión para irse a su casa antes de tomar el mío (entonces muchas de las rutas de SLP se detenían en la misma calle). Descubrimos una calle medio oscura donde nos dimos besos y toques, hasta que un día una señora nos gritó desde una ventana: "Lárguense chamacos cochinos!" y salimos huyendo.

Nuestras citas se fueron volviendo largos paseos, por los mismos lugares, con poca conversación, mientras ambos ansiábamos tocar al otro. Lo único que queríamos era ese contacto antes de despedirnos. Después de un tiempo con dos o tres veces citas por semana, sus llamadas y correos se volvieron mas escasos. Hasta que un día simplemente ya no me habló.

Quisiera decir que esto me dejó devastado, pero no fue así. Estuve triste, pero creo que lo que más me pegó fue el ya no tener esos toques y roces.

Y esa es la historia del primer hombre con quien salí.

10 comentarios:

  1. ¿Acaso no era lo más chido tener un amor por internet gracias a la misera conexión?
    Me hiciste recordar viejos tiempos.

    Saludos.

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  2. Yo extraño al msn por los icons guarros jajja tenía tantos snif y me emocionaba tener al mono verde a la vista :p

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    1. Jajaja, no me acuerdo de esos iconos! Ni del mono verde! Tendre que buscarlos...

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  3. internet y yo nunca congeniamos para conocer gente, bueno si conocí a muchísima pero no en plano amoroso/sexual, me ha servido mas como amistades y creo que así esta bien, bueno ahora que recuerdo si me hice novio de una persona pero al siguiente día que no me conecté me empezó a reclamar que si andaba con otros y demás paranoias, obviamente jamas volví a contactarlo jajajaja

    salu2

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    1. En el internet, igual que en un bar o en "la vida real", se conoce a todo tipo de personas.
      Otras historias cortas saldrán sobre otros tipos que conocí...

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  4. Un post nostálgico pero muy, muy bueno. La verdad es que me he sentido identificado, sobre todo con el tema de no tener un lugar a dónde ir. Qué increíble que hayamos pasado por la misma situación.

    Saludos.

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    1. Creo que es algo común a muchos. Con la cultura de vivir con tus padres hasta los chorro-mil años siempre es difícil hallar donde hacer cosas. O tal vez hay que tener mas ingenio para buscar lugar, jejeje.
      Ahora pienso "porqué no nos fuimos a un motel?". Tal vez con él mi primera experiencia hubiera sido mejor. O tal vez no...

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  5. Creo que en la historia de Josue, al igual que me pasó con la de Antonio, es muy fácil verse reflejado porque todos en algún momento hemos vivido una situacion de este tipo en aquellos tiempos en que se estilaban aquellas maneras de contacto. Como te dije ayer, de todo se saca experiencia y se aprende aunque parezca que no, y de todo hay que sacar la lectura positiva, ¿no?
    En el supermercado de al lado de mi casa hay un empleado que se llama Josué con unos ojos azules como lagos de montaña en los que apetece sumergirse y que me hace chocar contra las estanterías por andar mirándole a él y no por donde ando....esto no tiene que ver, jaja, pero ese nombre tan poco común me lo ha traído a la cabeza...

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    1. De Josué la verdad no siento (tal vez nunca sentí) nada de tristeza por terminar. Fue un crush, un faje y nada mas.
      Y bueno... debes contarnos mas sobre este Josué del supermercado!

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